Disfagia

Diez consejos para facilitar la deglución en la disfagia:

Seguir las siguientes pautas a la hora de preparar y consumir los alimentos puede facilitar en gran medida el proceso de deglución a quienes padecen esta enfermedad. Sin embargo, en cualquier caso, deberás seguir siempre las recomendaciones de tu médico y equipo de rehabilitación según tu caso concreto:

  1. Tritura los alimentos sólidos antes de tomarlos.
    Pásalos por el pasapurés hasta obtener una textura homogénea y sin grumos, espinas o filamentos. Es mejor no añadir más líquido del necesario, para que el alimento no pierda nutrientes. Sí pueden añadirse leche o salsas para que la textura sea más suave.
  2. Prepara los platos de forma apetitosa.
    De esta manera, tendrás más ganas de comer.
    Asegúrate también de que los sirves a la temperatura adecuada. Otra clave para estimular el apetito es variar los alimentos y evitar la monotonía.
  3. Evita platos que mezclen diferentes consistencias y texturas.
    Sobre todo, sólidos y líquidos. Por ejemplo, la sopa de fideos, la leche con cereales o los yogures con trozos, que pueden dispersarse dentro de la boca y provocar un atragantamiento. Tampoco convienen los alimentos que desprenden agua al morderse, como la sandía o la naranja, o los que pueden pasar de sólido a líquido en la boca, como el helado.
  4. Huye de frutas y verduras con pepitas o piel.
    Por ejemplo, uvas, guisantes, mandarinas, kiwis o fresas tienen pepitas o piel que no pueden separarse. Tampoco son convenientes los alimentos que se desmenuzan en la boca, como los bizcochos o magdalenas, los resbaladizos que se dispersan (arroz, pasta, legumbres enteras…) o los crujientes y secos como las galletas y las patatas de bolsa. De igual manera, descarta los alimentos fibrosos (piña, espárragos) y los que puedan contener huesecitos, tendones o espinas.
  5. Sustituye el agua por bebidas espesadas o gelatinas.
    Para ello, puedes utilizar los espesantes que venden en las farmacias o gelatinas en tiendas de alimentación. Sigue las instrucciones del envase para obtener una masa suave y uniforme, de textura única y sin grumos. Evita también los líquidos con pulpa como los zumos de naranja sin colar.
  6. Toma los alimentos en pequeñas cantidades.
    Para lograrlo, es recomendable que uses cucharitas de postre para comer y beber, y que tomes de una vez solo lo que cabe en cada cucharada. Mejor que no uses pajitas o jeringas de alimentación.
  7. Come despacio y evita hablar mientras lo estás haciendo.
    Asegúrate también de dejar suficiente tiempo entre una cucharada y otra, asegurándote de que en la boca ya no hay comida antes de la siguiente cucharada.
  8. Sé precavido con los caramelos, pastillas y chicles.
    Estimulan la producción de saliva, que puede acabar pasando a las vías respiratorias.
  9. Cuida tu postura durante y después de las comidas.
    Bien sentado o incorporado sobre la cama, trata de estar cómodo. Por ejemplo, elige una silla en la que puedas apoyar los brazos, hazte con un reposapiés o usa una almohada para mantenerte en posición adecuada.
  10. No te acuestes justo después de comer.
    En general, evita las comidas media hora antes de irte a dormir y, cuando lo hagas, eleva la cabecera de la cama.

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.

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Cinfaconsejos disfagia

Fecha de publicación 8 enero, 2018

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