Acidez de estómago

Cómo evitar la acidez de estómago

28 septiembre, 2015

¿Qué es la acidez estomacal?

La acidez estomacal es una sensación de ardor o quemazón en la parte inferior del pecho ­ debajo o detrás del esternón­, que en ocasiones se irradia hasta el cuello o la garganta y puede llegar acompañada de un sabor agrio o amargo.

Se produce cuando la abertura o anillo muscular que separa el estómago y el esófago (el tubo muscular que transporta los alimentos y líquidos de la boca al estómago) no se cierra por completo tras el paso de los alimentos. En consecuencia, una cantidad excesiva de ácidos del estómago la atraviesan y pasan al esófago –es lo que se conoce como reflujo gastroesofágico­, y como resultado, este se irrita y se produce la acidez.

Con frecuencia, esa sensación de quemazón, que puede durar desde algunos minutos hasta varias horas, se produce después de una comida copiosa o mientras se está acostado o inclinado. No se trata de una dolencia grave y la mayoría de las personas la experimentan alguna vez en su vida, pero también puede producirse de manera frecuente (dos o más veces por semana). Es entonces cuando se habla de enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE).

¿Quién padece acidez de estómago?

Según la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatologíaa y Nutrición Pedátrica (SEGHNP), el 25% de los adultos del mundo occidental padecen los síntomas más frecuentes de ERGE (pirosis o quemazón y regurgitación) una vez al mes, mientras el que el 12% los sufre una vez a la semana y el 5%, a diario. Se trata, por tanto, de una dolencia bastante común, sobre todo entre personas mayores y mujeres embarazadas.

Por otra parte, la SEGHNP apunta que, según un reciente estudio, la prevalencia de enfermedad por reflujo gastroesofágico entre la población española se estima en un 15%, con una prevalencia mensual de pirosis (sensación de quemazón) del 32% y de regurgitación del 22%. En la Atención Primaria de los países occidentales, la enfermedad por reflujo gastroesofágico representa el 5% de las consultas.

¿Qué causa la acidez estomacal?

Los jugos gástricos están compuestos por ácido, enzimas digestivas, por lo que un contacto prolongado con estos puede acabar lesionando el revestimiento del esófago, lo que a su vez produce el ardor.

De acuerdo a la Academia Americana de Gastroenterología, los problemas de acidez estomacal se producen cuando el esófago entra en contacto con una gran cantidad de jugos gástricos durante, efectivamente, un periodo de tiempo prolongado. Normalmente, la válvula muscular localizada en el extremo inferior del esófago, llamada esfínter esofágico inferior o EEI, mantiene el ácido en el estómago y fuera del esófago, pero, si se relaja, permite el reflujo de ácido estomacal o, en otras palabras, que el ácido vuelva al esófago. Cuando existe ERGE, esto pude suceder con mucha frecuencia.

Igualmente, puede causar acidez estomacal la hernia de hiato, una afección en la cual parte del estómago pasa por encima del diafragma, el músculo que separa el tórax y la cavidad abdominal.

¿Qué puede empeorar la acidez gástrica?

Existen numerosos factores que pueden provocar o empeorar la acidez de estómago, entre ellos:

  • Comer en exceso.
  • El embarazo.
  • Acostarse poco después de comer.
  • Tener sobrepeso o ser obeso.
  • Padecer estrés excesivo.
  • Fumar o inhalar humo de otros fumadores.
  • Tomar café, incluso el descafeinado, u otras bebidas con cafeína.
  • Beber alcohol.
  • Ingerir bebidas carbonatadas.
  • Comer cítricos, cebollas, productos a base de tomate, chocolate, menta o pastillas de menta.
  • Tomar alimentos demasiado grasos o comidas picantes como la pizza, el chile y el curry.
  • Algunos medicamentos como la aspirina, el ibuprofeno, anticolinérgicos (para el mareo, por ejemplo), sedantes para el insomnio o la ansiedad, bloqueadores Beta para la presión arterial alta, broncodilatadores para el asma, antidepresivos tricíclicos o algunos fármacos para el Parkinson, entre otros.

¿Cuáles son sus síntomas?

El principal síntoma de la acidez es la pirosis o sensación de quemazón o ardor incómoda y/o dolorosa en la mitad del tórax, detrás del esternón, o en la parte superior del abdomen, entre el tórax y las caderas. Esta sensación se puede extender hasta el cuello y la garganta.

En ocasiones, también se pueden padecer regurgitaciones y sentir que un gusto agrio o amargo invade la garganta y la boca, pero sin que se produzcan náuseas.

Igualmente otros posibles síntomas son dificultad para tragar o dolor en el pecho.

¿Qué complicaciones puede tener?

La acidez de estómago no suele ser grave, pero si comienza a producirse con frecuencia puede provocar esofagitis o infamación del recubrimiento del esófago.

En este caso, probablemente ya no se trate de un simple ardor de estómago ocasional y deben descartarse dolencias como la gastritis (recubrimiento inflamado del estómago), la hernia de hiato, la úlcera péptica o la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE).

Esta última puede derivar a su vez en estenosis péptica (estrechamiento del esófago), esófago de Barrett (condición precancerosa en la que el revestimiento del esófago cambia y se asemeja al intestino) y cáncer de esófago, que puede llegar a producirse cuando se sufre durante años ERGE sin que reciba tratamiento. Por este motivo, es muy importante acudir al especialista, en el caso de que la acidez se repita dos o más veces por semana.

¿Cómo se diagnostica la acidez estomacal?

Generalmente, la acidez de estómago se diagnostica a partir de un examen médico y la descripción de los síntomas por parte del paciente. En el caso de que el diagnóstico no sea claro o el ardor se repita con mucha frecuencia, puede ser necesario realizar distintos exámenes para descartar o confirmar afecciones más graves, entre ellos, un estudio de la motilidad esofágica o una esofagogastroduodenoscopia (endoscopia digestiva alta) para examinar el revestimiento del esófago.

¿Cómo se trata el ardor de estómago?

Los expertos aseguran que es posible controlar la acidez estomacal ocasional cambiando, por una parte, algunos hábitos en el estilo de vida y, por la otra, ingiriendo de manera adecuada determinados medicamentos:

1. Modificaciones en el estilo de vida. Algunas de las principales recomendaciones son:

    • No tomar chocolate, café, menta, alimentos grasos o picantes, productos a base de tomate y bebidas alcohólicas.
    • Comer con moderación y lentamente, siguiendo un horario regular y masticando cuidadosamente.
    • Ingerir mucho líquido, especialmente al tomar medicamentos.
    • No ingerir alimentos entre dos y tres horas antes de irse a dormir.
    • Evitar acostarse justo después de comer. Es preferible dormir la siesta sentado en un sillón o sofá.
    • No hacer ejercicio inmediatamente después de comer.
    • Perder peso, en caso de que se padezca sobrepeso u obesidad.
    • Dejar de fumar y evitar estar con personas que fuman. El tabaco inhibe la saliva, además estimular la producción de ácido estomacal y relajar el músculo entre el esófago y el estómago.
    • Elevar la cabecera de la cama.
    • Usar prendas holgadas a la altura del estómago.
    • Reducir el estrés.
    • Evitar fármacos como el ácido acetilsalicílico, el ibuprofeno o el naproxeno cuando no sean necesarios. En su lugar, consultar al médico o farmacéutico.

2. Aliviar los síntomas con los fármacos adecuados. Se puede aliviar la acidez de manera ocasional con antiácidos, como el bicarbonato o las sales de magnesio y aluminio, que no precisan de receta médica, o con bloqueadores H2. También los inhibidores de la bomba de protones (omeprazol, pantoprazol, etc.) son útiles, pero hay que consultar al médico cuál es la mejor opción para tratar cada problema. Sin embargo, si resulta necesario recurrir a ellos más de dos veces por semana, se debe acudir al especialista, para que diagnostique y trate de la manera adecuada la enfermedad de ERGE.

10 consejos para controlar la acidez de estómago

  • 1. Hidrátate mucho, pero poco a poco.
  • Durante los episodios más agudos de la enfermedad, asegúrate de reponer los líquidos y sales que estás perdiendo bebiendo muchos líquidos (agua con limón, bebidas isotónicas, infusiones, zumos sin pulpa…), pero no bebas demasiado de golpe, pues puede provocarte nuevos vómitos. Consulta a tu farmacéutico la posibilidad de tomar soluciones de rehidratación oral.
  • 2. Consume sólo ciertos alimentos.
  • Durante la fase en la que aún existan síntomas, como la diarrea, hay que seguir una dieta específica como té o infusión para desayunar o merendar; arroz cocido y pechuga de pollo a la plancha para comer; y sopa de pasta, merluza hervida o jamón cocido para cenar.
  • 3. Aliados en tu recuperación.
  • Algunas frutas como el plátano, membrillo, la manzana (pelada y rallada) y el níspero son muy recomendables durante la fase de recuperación de la enfermedad, pues, gracias a su composición rica en taninos y pectina, poseen propiedades astringentes. Durante la fase aguda no utilices leche, es preferible recurrir a los yogures.
  • 4. Lávate las manos a menudo.
  • Para no contagiar a otras personas, lávatelas después de ir al baño o tras cambiar pañales. Hazlo cuidadosamente con agua tibia y jabón o, en su defecto, con alguna solución a base de alcohol, durante al menos quince segundos.
  • 5. Manipula y conserva bien los alimentos.
  • Cualquier alimento que se sirve crudo o que se manipula de manera inadecuada puede contaminarse con norovirus. Por eso, lava y enjuaga bien las verduras de hojas verdes, como la lechuga o la espinaca, las frutas frescas y los moluscos vivos.
  • 6. Máxima limpieza en la cocina.
  • Realiza una limpieza escrupulosa de los cubiertos, utensilios de cocina y superficies, especialmente tras un episodio de vómitos o diarrea, para mantener a los virus causantes de la gastroenteritis lejos del  organismo.
  • 7. No tomes antibióticos.
  • En el caso de la gastroenteritis vírica, es decir, causada por virus y no por bacterias, los antibióticos resultan totalmente inútiles. No existe medicación específica para esta afección; en todo caso, puede ser necesario tomar analgésicos o antieméticos para tratar posibles síntomas como los vómitos o la fiebre.
  • 8. Los antidiarreicos no ayudan.
  • Este tipo de medicamentos no se deben suministrar, tampoco a los niños, sin hablar primero con el médico, ya que pueden hacer que la infección dure más tiempo. A las personas que toman diuréticos y desarrollan diarrea, el médico les puede recomendar suspender el consumo de estos medicamentos durante un episodio agudo.
  • 9. La deshidratación, bajo control.
  • Es la principal complicación de la gastroenteritis, por lo que es importante reconocer sus síntomas -piel seca y arrugada; irritabilidad o confusión; mareos o aturdimiento; latidos cardíacos y respiración rápidos, entre otros- y acudir al médico ante ellos. Además, el riesgo de deshidratación es mayor en los bebés y niños pequeños, por lo que los padres deben supervisar el número de pañales mojados cambiados al día cuando su hijo está enfermo.
  • 10. Consulta a tu médico si  el proceso no remite.
  • Los síntomas asociados a la gastroenteritis suelen desaparecer por sí solos al cabo de entre uno y tres días, aunque pueden llegar a durar hasta quince. Si pasado ese tiempo sigues presentando molestias, acude a tu especialista de cabecera. Consúltale también antes de dejar de tomar cualquier medicamento prescrito anteriormente a caer enfermo.

Nuestros expertos respondenMostrando 1 respuestas de Nuestros Expertos en "Acidez de estómago"

¿Qué alimentos son los que provocan más sensación de acidez?

La acidez de estómago es controlable si se evitan ciertos alimentos como los cítricos, los ajos y cebollas, los productos a base de tomate, el chocolate, la menta, o especias picantes como el chile y el curry o incluso productos demasiado grasos como las frituras y la pizza. Además, si sufres acidez, evita las comidas copiosas, así como los alimentos demasiado calientes o demasiado fríos. Ni el alcohol ni el café ni las bebidas carbonatadas son recomendables.

Fuentes

Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.