Cáncer de pulmón

19 noviembre, 2018

De la mano de la Asociación Española de Afectados de Cáncer de Pulmón (AEACaP) analizamos en qué consiste esta enfermedad, sus principales síntomas, causas, diagnóstico y tratamiento.

¿Qué es el cáncer de pulmón?

El cáncer de pulmón es una enfermedad que se caracteriza por la transformación de las células del pulmón, que experimentan una reproducción anormal e incontrolada, afectando a las unidades básicas del cuerpo para vivir. En condiciones normales, estas células tienen un crecimiento controlado.

Cuando estas células, llamadas cancerosas, se acumulan, dan lugar a un tumor pero pueden también separarse del tumor maligno y entrar al torrente sanguíneo o alcanzar el sistema linfático y extenderse a otras partes del cuerpo para formar nuevos tumores. Este proceso recibe el nombre de metástasis.

¿A quién afecta?

El cáncer de pulmón es uno de los cánceres más comunes en el mundo, tanto en hombres como en mujeres, y es considerado el tumor más mortal. Cada año, se diagnostican en España alrededor de 27.000 nuevos casos de cáncer de pulmón y más de 22.000 personas fallecen por este tipo de cáncer, de los que el 79% son hombres y el 21% mujeres.

¿Cuáles son sus síntomas más frecuentes?

Este tipo de cáncer, que se origina en las estructuras del árbol respiratorio – tráquea, bronquios, bronquiolos o alvéolos- puede manifestarse de diversas maneras en función de la etapa en la que se encuentre:

  1. En etapas tempranas: puede causar poca sintomatología y diagnosticarse por un hallazgo casual. Sus síntomas pueden confundirse con los síntomas respiratorios causados por el tabaquismo.
  2. En etapas más avanzadas, los signos más característicos son:
    1. Síntomas locorregionales: aquellos derivados del crecimiento del tumor dentro del pulmón, así como de la invasión de sus tejidos adyacentes. Entre sus síntomas más habituales, se encuentran:
      • Tos: es el signo más frecuente del cáncer de pulmón y puede ser seca o productiva. Con ella se produce expulsión de la secreción mucosa, la mucosidad infectada o, incluso, sangre.
      • Disnea: se caracteriza por la sensación de falta de aire o la dificultad para respirar. Este síntoma suele aparecer tras realizar un esfuerzo importante o con pequeñas actividades físicas.
      • Disfonía (cambio de tonalidad de la voz): se produce de forma continuada o intermitente, debido a una alteración en la movilidad de las cuerdas vocales o a una parálisis, y afecta al nervio recurrente responsable de su movimiento.
      • Disfagia (dificultad para tragar): puede darse tanto con alimentos sólidos como líquidos. Esta dificultad se debe a una compresión del esófago por la existencia de ganglios o por el propio tumor.
      • Dolor constante en el pecho: puede incrementarse con la respiración profunda o la tos.
      • Síndrome de vena cava: se produce cuando la principal vena del cuerpo se obstruye o se comprime parcialmente.
      • Infecciones respiratorias repetidas en el tiempo.
    2. Síntomas paraneoplásicos: hacen referencia a las manifestaciones que no están producidas directamente ni por el tumor ni por la metástasis, sino que están vinculados con la liberación de alguna sustancia o a la activación del sistema inmune. Los más comunes son:
      • Cansancio.
      • Pérdida de apetito o de peso.
      • Hipercalcemia tumoral, debida al incremento de las cifras de calcio en sangre.
      • Náuseas.
      • Vómitos.
      • Estreñimiento.
      • Deshidratación.
    3. Síntomas originados por la metástasis:
      • Dolor continuo en caso de afección ósea: fundamentalmente en la columna vertebral.
      • Dolor en brazos y piernas: lo que puede significar que hay una afectación de algún nervio que tenga su origen en la médula espinal.

En algunos casos, la sintomatología de un cáncer de pulmón es generalizada y puede producir fatiga, fiebre sin causa conocida o dolor de cabeza. Sin embargo, hay que tener en cuenta que ninguno de estos síntomas es signo definitivo de un cáncer de pulmón, puesto que pueden presentarse en procesos benignos como un cuadro gripal o una neumonía, por ejemplo.

¿Qué puede causar el cáncer de pulmón?

La primera causa del cáncer de pulmón es el consumo de tabaco, que está presente en el 80% de los casos de cáncer de pulmón en hombres y en el 50% en mujeres. De hecho, en las personas fumadoras, el riesgo de contraer esta enfermedad es veintidós veces mayor que en los no fumadores, una cifra que va en aumento según el número de cigarrillos consumidos o el tiempo de exposición.

Sin embargo, cada vez con mayor asiduidad, se han diagnosticado casos en los denominados “fumadores pasivos”, es decir, en aquellas personas que no fuman, pero que están expuestas al humo de los fumadores tanto en el hogar como en el ámbito laboral y esta exposición indirecta al humo del tabaco incrementa el riesgo del cáncer de pulmón en aproximadamente un 25%.

Un segundo grupo de elementos que puede causar cáncer de pulmón se relaciona con las sustancias carcinógenas ambientales como:

  • Asbesto, también llamado amianto.
  • Arsénico.
  • Níquel.
  • Radiaciones ionizantes como el radón (gas) ambiental.

¿Qué tipos de cáncer de pulmón existen?

Según las células que lo forman, el cáncer de pulmón se clasifica en dos tipos:

  • Cáncer de pulmón de células no pequeñas: representa el 80% de los casos de cáncer de pulmón y abarca la mayoría de los tumores malignos pulmonares. Puede crecer lentamente, diseminarse a distancia –que es lo más frecuente- o crecer muy rápidamente.
  • Cáncer de pulmón de células pequeñas o microcítico: se caracteriza por el hecho de crecer con rapidez, se puede extender a otros órganos y cuenta con una incidencia de menos de la quinta parte del total de los casos de cáncer de pulmón.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico precoz de este tumor es complicado, razón por la que la mayoría de los cánceres de pulmón se detectan en fases sintomáticas, es decir, cuando ya se han manifestado señales, o bien, cuando la enfermedad ya se encuentra en avanzado estado.

Desde que el paciente acude a su médico con algún síntoma de sospecha hasta que llega el diagnóstico final con su posterior tratamiento, el paciente pasa por una serie de etapas:

  1. Diagnóstico: el médico recoge los antecedentes de la enfermedad, los hábitos de consumo como el tabaco o el alcohol, así como los indicios que presenta el paciente para llevar una exploración completa y evaluar la situación.
  2. Análisis de la muestra del tumor mediante una biopsia para su estudio microscópico y biomolecular: las biopsias se pueden llevar a cabo mediante broncoscopia (visualización de los bronquios mediante un sistema óptico introducido por la boca o nariz) o mediante punción con aguja guiada por técnicas radiológicas.
  3. Diversas exploraciones mediante técnicas radiológicas: con el objetivo de conocer su extensión y poder decidir y planificar el mejor tratamiento.

¿Qué tratamientos existen en la actualidad para el cáncer de pulmón?

El tratamiento del cáncer de pulmón depende de distintos aspectos, entre los que se incluye la extensión de la enfermedad o las características del paciente.

Cada caso se evalúa de manera individual en un comité compuesto por un equipo multidisciplinar, en el que se encuentra un oncólogo médico, un oncólogo radioterapeuta, el neumólogo, el radiólogo, el patólogo y el cirujano. Después de estudiar todas las vertientes, se acuerda el mejor tratamiento para el paciente.

Para tratar esta enfermedad se pueden requerir diferentes técnicas terapéuticas como:

  • Cirugía: se lleva a cabo para extirpar el tumor y constituye la principal opción potencialmente curativa. Tras la operación, los pacientes necesitan varias semanas para recuperar fuerzas y energía puesto que, en los primeros días del postoperatorio, tienen dificultad para moverse, toser o respirar profundamente. Sin embargo, en determinados casos, la extensión del tumor o su localización lo hacen inoperable, lo que lleva a los médicos a descartar esta opción.
  • Radioterapia: el enfermo de cáncer de pulmón recibe radiaciones ionizantes de alta densidad capaces de destruir las células cancerosas y frenar su crecimiento. La radioterapia se puede administrar como tratamiento complementario a la cirugía o como alternativa, cuando la operación no es la opción más indicada. Los efectos secundarios que pueden aparecer están relacionados con una sensación de cansancio mayor de la habitual, reacciones en la piel, problemas para tragar o dificultades respiratorias, siendo generalmente transitorias.
  • Quimioterapia: se recurre al uso de fármacos por vía intravenosa u oral con el objetivo de destruir las células tumorales presentes en el organismo. La finalidad de este método puede ser curativa o paliativa.

Con frecuencia es necesario asociar los diferentes tipos de tratamiento para controlar la enfermedad.

¿Cómo podemos prevenir el cáncer de pulmón?

La mayoría de los cánceres de pulmón podrían prevenirse puesto que están relacionados con el tabaquismo tanto activo como pasivo o con la exposición a sustancias carcinógenas ambientales. Sin embargo, en algunos pacientes, el cáncer de pulmón no es consecuencia de ningún factor conocido.

Para prevenir la enfermedad y, en líneas generales, llevar una vida saludable se recomienda apostar por una serie de medidas tales como:

  • Mantenerse alejado del tabaco.
  • Evitar el radón (gas químico).
  • Eludir o limitar la exposición a ciertos químicos.
  • Comer alimentos saludables.
  • Hace deporte

¿El cáncer de pulmón puede ser hereditario?

Aunque algunos tumores presentan un patrón hereditario, los estudios que se conocen hasta el momento no aseguran que el cáncer de pulmón sea genético.

Sin embargo, a lo largo de los años, determinadas investigaciones han constatado que los familiares de primer grado de los pacientes con cáncer de pulmón tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Por este motivo, se están elaborando estudios que conectan la alteración de los genes implicados en la adicción de la nicotina o en la activación de las enzimas encargadas de acelerar los carcinógenos del humo del tabaco, con la predisposición al desarrollo de esta enfermedad.

¿Qué investigaciones y adelantos recientes podrían destacarse en la lucha contra el cáncer de pulmón?

Los diferentes especialistas del Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP) han desarrollado durante más de 25 años diferentes estudios y ensayos clínicos que han permitido ofrecer mejores tratamientos a los pacientes con esta enfermedad con la introducción de tratamientos dirigidos a dianas genómicas, implementación de la inmunoterapia y la combinación de quimioterapia e inmunoterapia antes de la cirugía, lo que ha permitido reducir este tipo de tumores en un 80% de los casos.

El estudio, llamado Nadim, ha contado con la participación de 46 pacientes y 25 centros hospitalarios públicos de toda España

Fuentes

Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.