Medicamentos y sueño

Trastornos del sueño y somnolencia

Como explicamos en el contenido específico de Salud del sueño, este es una necesidad biológica de las personas, que presenta unas peculiaridades cambiantes a lo largo de los años y según las diferentes etapas de la vida. En este sentido, el ser humano puede padecer diferentes problemas relacionados con el sueño y la actividad de dormir; son los llamaos trastornos del sueño.

Estos incluyen dificultades para conciliar el sueño o permanecer dormido, quedarse dormido en momentos inapropiados, dormir demasiado y conductas anormales durante el sueño. No suponen una patología grave en sí misma, pero conllevan serias implicaciones en la vida diaria: agotamiento físico, bajo rendimiento, sueño diurno, dificultad para cumplir con las obligaciones profesionales, familiares o sociales…

Para abordar los diversos trastornos del sueño, como son el insomnio, la apnea del sueño, el jet lag, el síndrome de piernas inquietas o la narcolepsia, entre otros, el primer paso es cambiar nuestros hábitos de vida para mejorar la calidad del descanso. Posteriormente, si no se obtienen resultados positivos, podría ser el momento de contactar con el médico y valorar el inicio de un tratamiento farmacológico con medicamentos que nos ayuden a conciliar el sueño.

Por otra parte, en relación con el sueño, podemos hablar también de somnolencia, que según varias definiciones, es un estado intermedio entre el sueño y la vigilia y que produce sensación cansancio, pesadez, sueño, embotamiento de los sentidos y torpeza en los movimientos.

Además, la somnolencia puede ser el principal síntoma de diversas patologías. Entre las causas que pueden producir somnolencia excesiva, especialmente durante el día, está la privación de sueño y el consumo de ciertos medicamentos.

¿De qué formas alteran el sueño los medicamentos?

Para explicar la relación entre los medicamentos y el sueño, podemos atender a las diversas maneras en que los fármacos afectan a nuestra cantidad y calidad del sueño.
Como hemos indicado anteriormente, existen medicamentos que inducen el sueño y que suelen usarse para tratar los trastornos del sueño; hay otros fármacos que pueden provocan insomnio; y en un tercer grupo de medicamentos encontramos los que pueden producir somnolencia como efecto adverso.

¿Qué medicamentos pueden modificar nuestra calidad del sueño?

 

  • Los medicamentos para el tratamiento del insomnio: los más utilizados son las benzodiacepinas (lorazepam, diazepam…); los llamados compuestos Z, como el Zolpidem, junto con otros como antidepresivos (mirtazapina); y antipsicóticos (quetiapina, olanzapina…).
  • Medicamentos que dificultan la conciliación del sueño y pueden provocar insomnio: son fármacos que tienen un efecto estimulante o activador. Algunos antiepilépticos como la fenitoína; los fármacos con efecto estimulante, como los psicoestimulantes (tratamiento para el déficit de atención); medicamentos para dejar de fumar, como el bupropion; algunos fármacos cardiovasculares.
  • Medicamentos que pueden aumentar la somnolencia: algunos antihistamínicos (difenhidramina, doxilamina…); algunos anticatarrales; antiinflamatorios; y fármacos que disminuyen la presión arterial o el ritmo cardíaco.

Claves de la interacción entre los medicamentos y el sueño:

  • 1. Presta atención a los horarios de las tomas.
  • En la medida de lo posible, es recomendable evitar tomar medicamentos que generan somnolencia durante el horario laboral y escolar. No obstante, como en ocasiones resulta inevitable, es importante que, como paciente, consideres este efecto y te mantengas alerta.
  • 2. Según cuál sea el tratamiento, evita conducir.
  • Los medicamentos usados habitualmente para el tratamiento del insomnio pueden afectar a la capacidad de conducción. Por eso, conviene que lo tengas en cuenta a la hora de realizar desplazamientos.
  • 3. Cuidado con la combinación de medicamentos.
  • Algunos medicamentos usados para tratar otras patologías, como los antigripales o los antihistamínicos, pueden provocar somnolencia. Consulta con tu médico o lee detenidamente el prospecto para saber qué hacer si necesitas tomarlos, y más aún si estás en tratamiento por insomnio.
  • 4. Algunos alimentos empeoran el sueño.
  • Si tienes insomnio, ten en cuenta que algunos alimentos y complementos pueden empeorarlo, por lo que conviene evitarlos si estás bajo tratamiento farmacológico para este trastorno del sueño. Algunos de ellos son: el queso, las bebidas alcohólicas (a bajas dosis), estimulantes como el ginseng o guaraná, los alimentos picantes y alimentos que contienen xantinas (café, refrescos de cola, té y chocolate).
  • 5. Y otros ayudan a conciliarlo.
  • Otros alimentos pueden ayudarnos a conciliar el sueño y “colaborar” de alguna manera con la medicación pautada para el insomnio. Por ejemplo, la tila, valeriana, melatonina y precursores como el triptófano (presente en la leche). Consulta a tu médico o farmacéutico sobre la conveniencia de tomar o no algún complemento alimenticio que contenga estos ingredientes si ya estás tomando fármacos para ello.

Fuentes

Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.

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