Medicamentos y diabetes

¿Qué es?

¿Qué debo tener en cuenta con los medicamentos si padezco diabetes?

Como sabemos por el contenido específico de Diabetes, esta enfermedad es un trastorno crónico que se detecta por unos niveles de glucosa en sangre por encima de los límites normales. Por eso, las personas que padecen diabetes tipo 1 necesitan inyecciones diarias de insulina para controlar esos niveles de glucosa en sangre, sin las que no podrían sobrevivir.

Por tanto, la medicación es, para las personas con diabetes, parte fundamental del tratamiento de su enfermedad, que deben complementar con otros pilares, como la alimentación, el ejercicio y el control de los niveles de glucosa en sangre.

No obstante, y en el contexto de la educación diabetológica tan importante en esta patología, estos pacientes deben ser conscientes de que muchos de los medicamentos (con y sin receta) indicados para las afecciones más comunes pueden interferir con su trastorno y tener un impacto importante en sus niveles de glucosa en sangre.

A la hora de enfrentarse al tratamiento de una enfermedad común, el paciente diabético debe tener ciertas cosas en cuenta a la hora de elegir el medicamento adecuado. Entre ellas, podemos mencionar:

  • Comprobar los excipientes del fármaco: este aspecto lo detallaremos más adelante.
  • Mejor, comprimidos, salvo que se tengan problemas para tragar. Los jarabes podrían contener excipientes azucarados.
  • La opción sin azúcar es la más adecuada. A pesar de que las pequeñas dosis de azúcar no plantean un riesgo enorme, lo más seguro es consultar con tu farmacéutico que recomiende jarabes sin azúcar.
  • La enfermedad puede alterar los niveles de glucosa en la sangre y llevarlos a límites extremos, por lo que las mediciones de insulina habituales deben ser más constantes y frecuentes.

¿Cómo interacciona la insulina con los fármacos?

Existen varios tipos de medicamentos que pueden interactuar de diferentes formas con la insulina, que como hemos dicho, es la base farmacológica en la diabetes, tanto tipo 1 como tipo 2:

  • Medicamentos que disminuyen el efecto de la insulina (producen una posible hiperglucemia): anticonceptivos orales; glucocorticoides; antidepresivos tricíclicos; algunos fármacos simpático-miméticos.
  • Medicamentos que aumentan el efecto de la insulina por diversas vías (posible hipoglucemia): antidepresivos IMAO; algunos anticoagulantes (dicumarol); sulfonamidas; salicilatos; clofibrato; cloranfenicol y alopurinol.
  • Medicamentos que alteran la acción o secreción de insulina (acción antagónica y posible hiperglucemia): diuréticos; difenilhidantoína; betabloqueantes; esteroides; estrógenos; indometacina; isoniacida; ácido nicotínico.

¿Qué tipos de medicamentos comunes no puedo tomar si tengo diabetes?

En concreto, a la hora de elegir un tratamiento para una enfermedad común, como los procesos gripales o catarrales, golpes, fiebre o procesos inflamatorios, el paciente diabético debe conocer qué efectos pueden conllevar para su salud algunos medicamentos muy habituales, que pueden alterar el nivel de glucosa en sangre.

En concreto, podemos mencionar:

Medicamentos que suben o bajan el azúcar el sangre.
  • Paracetamol y otros medicamentos para el dolor y la fiebre: incluso sin azúcar, los medicamentos para el resfriado pueden hacer, a corto plazo, que los niveles de glucosa en la sangre sean impredecibles. Por eso, es recomendable que el paciente con diabetes no confíe ciegamente en las lecturas del monitor de Control de Glucosa durante una enfermedad aguda, ya que estos fármacos, usados en presencia de alteraciones hepáticas severas, interfieren con ciertos dispositivos. Por ejemplo, a las 3 horas de haber tomado 1 gramo de paracetamol, el monitor puede mostrar 60 mg/dl de más de glucemia. En su lugar, es mejor guiarse con las pruebas de monitorización de glucosa en la sangre, mientras duren los síntomas del proceso.
  • Corticoides: las personas con diabetes mellitus pueden precisar su uso para el tratamiento del asma, problemas de la piel, alergias, conjuntivitis, tendinitis, etc. Por eso, hay que recordar son fármacos que pueden descompensar el control glucémico por hiperglucemia, por lo que se debe ajustar la pauta mientras dure el tratamiento corticoide.
  • Ácido aceilsalicílico: se ha sabido que baja los niveles de glucosa.
  • Anticonceptivos orales: pueden elevar la glucemia.
  • Cafeína: aumenta los efectos de la adrenalina y el glucagón, que dan salida a la glucosa almacenada en el hígado y, por tanto, sube el nivel de glucemia.
  • Fenilefrina y pseudoefedrina: en personas diabéticas con problemas vasculares pueden provocar constricción de los vasos sanguíneos y ocasionar efectos adversos. Además, estos descongestionantes se encuentran en la mayoría de los productos de venta libre y pueden elevar los niveles de glucosa.
  • Ácido ascórbico: puede interferir dando un valor irrealmente alto en el control de la glucemia.
  • Otros tratamientos frecuentes y que pueden alterar el nivel de glucosa en sangre son los medicamentos para la hipertensión arterial, los diuréticos tiazídicos, beta-bloqueantes, las estatinas para la hipercolesterolemia, las quinolonas si aparecen infecciones sistémicas, los inhibidores de la proteasa (SIDA), o los antiinflamatorios (cuidado si hay insuficiencia renal).

¿Qué excipientes de los medicamentos hay que considerar ante la diabetes?

En España existe una norma, la CIRCULAR Nº 1/2018, que regula la declaración obligatoria de diversos excipientes de los medicamentos en el prospecto de dicho fármaco. Por tanto, si se consulta, se puede conocer la advertencia de su potencial efecto en nuestra salud.

Algunos de los excipientes más habituales en cualquier medicamento y que los pacientes con diabetes deben considerar son:

  • Azúcar invertido: se permiten hasta 5 gramos en cada comprimido del medicamento y se incluye en el prospecto una advertencia sobre su efecto. Si se padece una intolerancia a ciertos azúcares, hay que consultar con el médico antes de tomar el medicamento. Además, los pacientes con diabetes mellitus deben tenerlo en cuenta porque supone que el fármaco contiene cierta cantidad de una mezcla de fructosa y glucosa por comprimido, lo que puede afectar a sus niveles de glucemia. Por último, no está de más tener en cuenta que puede producir caries.
  • Galactosa: es un excipiente que se permite en cantidades de hasta 5 gramos por dosis. Los pacientes con diabetes mellitus deben tener en cuenta la cantidad determinada de galactosa por dosis contenida en ese medicamento se descompone en ciertos gramos de glucosa.
  • Glucosa y sacarosa: se permiten hasta 5 gramos de glucosa por dosis, advirtiendo al paciente sobre dicho contenido.
  • Lactosa: respetando la presencia máxima de 5 gramos por dosis, el paciente diabético debe conocer que cada gramo de lactosa se descompone en el organismo en medio gramo de glucosa y medio gramo de galactosa.

Los edulcorantes son un grupo amplio de excipientes que también están presentes en numerosos medicamentos:

  • Sacarina (E-954): es el más conocido universalmente. Su uso no está limitado en la diabetes, pero su exceso desvirtúa el sabor de los alimentos, dándoles un sabor metálico.
  • Aspartamo (E-951): es un edulcorante de origen proteico que cuenta con una gran capacidad de endulzar. Su consumo está permitido sin limitaciones en la diabetes.
  • Fructosa: es un glúcido que se usa como edulcorante en preparados para diabéticos y en medicamentos. En nuestro organismo, se convierte parcialmente en glucosa, con lo cual eleva el nivel de glucemia, aporta calorías y puede producir caries.
  • Lactitol, maltitol (E-965), sorbitol (E-420) y xilitol: son edulcorantes que aportan calorías a tener en cuenta en la dieta habitual, y más aún en la de una persona diabética.
  • Glicerol (E-422): se permite un máximo de 10 gramos por dosis en los medicamentos y en cualquier paciente puede tener efectos como dolor de cabeza, molestias de estómago y diarrea.
  • Otros edulcorantes como ciclamato (E-952) (no recomendado en niños) y acesulfamo potásico no suelen estar presentes en medicamentos.
    Si un medicamento tiene este tipo de azúcares como excipientes, es importante que el paciente diabético realice un ajuste de su tratamiento con insulina, siempre aconsejado por su médico especialista.

Infográfico

Es muy importante que el paciente consulte con su equipo sanitario cómo pueden afectar al nivel de azúcar en sangre el tipo de fármacos que toma, tanto de forma regular como de forma esporádica, e independientemente de si han sido prescritos o no por el médico.

En este cuadro reflejamos el efecto de los medicamentos sobre el nivel de glucosa en sangre:

Y en este otro, detalamos cuáles son los fármacos que pueden causar una hiperglucemia o una hipoglucemia: