Pies planos

Consejos para evitar o recuperar el pie plano

El consejo básico para evitar o recuperar un pie plano es detectarlo lo antes posible y acudir al especialista para empezar la terapia inmediatamente.

Como recomendaciones sencillas de aplicar en la vida cotidiana podemos mencionar:

  1. Caminar con el pie descalzo por superficies irregulares para que el pie tenga que adaptarse al terreno.
  2. Caminar de puntillas, ya que facilita la tonificación de la musculatura plantar.
  3. Jugar con una pelota haciéndola rodar con la planta del pie también ayuda a tonificar.
  4. Recoger pequeños objetos, como canicas, por ejemplo, con los dedos de los pies y mantenerlos en el aire sin que se caigan; o incluso arrugar una toalla puesta en el suelo, u otras acciones similares que ejerciten los dedos.
  5. Practicar deporte. Todas las actividades en las que los pies y las piernas intervengan de modo principal son buenos para esta patología. Por ejemplo: andar en bicicleta, patinar, saltar a la cuerda, practicar artes marciales, danza o ballet, jugar a baloncesto o a tenis…
  6. Elegir correctamente los zapatos, sobre todo de los niños que empiezan a andar. Tienen que ser flexibles, y que den libertad al pie para adaptarse al terreno. No es beneficioso utilizar botas o zapatos muy rígidos que limiten los movimientos articulares de los pies.
  7. Acudir a revisiones con el podólogo. Nuestra recomendación como especialistas es que todos los niños/as a los 3 años de edad se realicen un estudio biomecánico por parte del podólogo para valorar el estado de sus pies y sus piernas.

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.

Fecha de publicación 23 noviembre, 2015