Dishidrosis

Diez consejos para mantener bajo control la dishidrosis:

Las siguientes precauciones pueden ayudar a controlar los brotes de eccema dishidrótico y a hacer más llevaderos sus síntomas:

  1. No te rasques.
    Hacerlo puede derivar en una mayor duración de la lesión y aumenta el peligro de que esta se infecte. A la larga, además, puede producir un engrosamiento de la piel, lo cual dificulta el tratamiento.
  2. Lávate las manos con cuidado.
    Usa agua tibia o fría y jabones suaves, libres de perfumes. Después, sécalas bien, especialmente entre los dedos.
  3. Hidrátate las manos todos los días.
    Hazlo todas las veces que lo necesites para mantener tu piel suave y bien nutrida. Emplea cremas hidratantes o lociones sin alcohol o fragancias. Aplícalas, si es posible, en la piel húmeda o mojada.
  4. Evita el contacto con sustancias irritantes.
    Desde detergentes y disolventes a pieles y pulpas de frutas y vegetales especialmente ácidas, como el limón o el tomate.
  5. Si eres alérgico, aléjate del níquel.
    Evita tanto el contacto con objetos fabricados con este mineral, como los alimentos que lo pueden contener. Por ejemplo, judías, cebollas, maíz, espinacas, tomates, guisantes, cacahuetes, pasas, té, cacao, col y las conservas en lata.
  6. Usa guantes para realizar las tareas domésticas.
    Cuando friegues los platos, limpies el baño o lleves a cabo cualquier otra actividad que requiera agua, opta por guantes de vinilo frente a los de látex y asegúrate siempre de que estén bien secos y no tengan pequeños agujeros. Si esto no es suficiente, también puedes probar a ponerte guantes finos de algodón bajo los de vinilo.
  7. Si es posible, limpia o friega con agua fría o tibia.
    En todo caso, intenta que no esté muy caliente y que la exposición al agua no dure más de quince minutos. Utilizar agua corriente, mejor que mantener las manos sumergidas.
  8. Cuida la higiene de tus pies.
    Lávalos y sécalos adecuadamente todos los días o siempre que sea necesario como, por ejemplo, después de hacer deporte. Después, hidrátalos a fondo.
  9. Lleva calzado con suela de piel.
    Y también, calcetines de algodón. Al contrario que los sintéticos, los materiales naturales permiten al pie transpirar mejor. Si sudas mucho, cambia tus calcetines al menos dos veces al día.
  10. Aprende a relajarte.
    Ya que el estrés es uno de los factores que puede desencadenar o empeorar un brote, intenta aprender a gestionar de forma adecuada situaciones emocionales intensas: estrés, ansiedad, nervios. Te puede ayudar a conseguirlo practicar técnicas de relajación y respiración o actividades como el yoga, el taichí o la meditación.

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.

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Cinfaconsejos dishidrosis

Fecha de publicación 18 diciembre, 2017

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