Medusas

Medusas, dañinas incluso fuera del agua

10 agosto, 2015

¿Qué son las medusas?

La medusa es un animal invertebrado, perteneciente al género de los cnidarios, palabra que deriva del griego cnidia y que significa “ortiga”. Esta denominación alude a una de las principales características de estos animales: la posesión de cnidoblastos, unas células urticantes distribuidas a lo largo de su superficie que cumplen una misión de defensa y de captura de presas.

Aunque la capacidad de movimiento de las medusas es bastante limitada, en determinadas épocas del año se acercan a las costas y playas de nuestro país, arrastradas por las corrientes marinas o para completar parte de su ciclo vital. Es en esta época cuando debemos tener cuidado con sus picaduras.

Desde la Fundación io, especialista en Enfermedades Infecciosas y Medicina del Viajero, nos facilitan la información necesaria para conocer los riesgos asociados a las medusas, así como consejos para evitar y tratar sus picaduras de manera correcta.

¿Cómo podemos evitarlas?

Si se observa que la presencia de muchas medusas en la costa:

  • Las autoridades locales deberían identificar, si es posible, la especie, así como avisar y advertir del riesgo a los bañistas que no estén muy familiarizados con las medusas. En algunas playas, se colocan banderas advirtiendo de su presencia en el agua.
  • Deberán sacarse, con mucho cuidado, el máximo posible de medusas del agua y recoger las que estén en la arena, para evitar que entren en contacto con los bañistas o paseantes.
  • Debemos tomar precauciones incluso si las medusas están lejos de la costa. La acción de las olas puede arrastrar tentáculos que siguen siendo activos.
  • Evitaremos pasear por zonas de la playa o de rompeolas donde podamos salpicarnos; el agua arrastra fragmentos de medusa con células todavía activas. Las células precisan de un periodo de 24 horas de sol para desactivarse.
  • Hay que prestar especial atención a los niños, personas con historial de alergias, con problemas cardíacos o que hayan sido picadas con anterioridad, ya que suelen ser mucho más sensibles a las picaduras de medusa.

¿Cómo es el veneno de las medusas?

La composición del veneno de las picaduras de medusas es aún bastante desconocida y varía mucho dependiendo de la especie de la que se trate. Su mayor o menor efecto en los afectados dependerá de diversos factores como:

  • La densidad de las células urticantes.
  • La zona afectada por la picadura (la región más sensible es el tronco ya que desde ahí el veneno puede penetrar más rápido en el torrente sanguíneo).
  • La cantidad de veneno inyectado.
  • La edad y peso de la persona que recibe la picadura.
  • La exposición anterior al veneno de medusa, lo que podría acrecentar sus efectos.

¿Qué síntomas producen las picaduras de medusa?

Las picaduras de medusa se caracterizan por provocar dolor, picor intenso, enrojecimiento e inflamación de la zona afectada. También se producen eritema y habones urticariales, que en algunos casos más graves pueden evolucionar a ulceración y necrosis.

Posteriormente, también pueden aparecer síntomas similares a los producidos por una quemadura.  Y en casos graves, la distribución del veneno por todo el organismo puede conducir a una sensación de opresión torácica, calambres musculares e incluso dificultad respiratoria. Además, con cierta frecuencia puede aparecer un cuadro con angustia, agitación, pérdida de apetito, conjuntivitis y en ocasiones dolor de cabeza. Pero, en general, los síntomas tras la picadura suelen ceder en pocas horas.

De manera más rara y en personas especialmente sensibles a estas picaduras, como lactantes, ancianos o personas con graves enfermedades generales, la sintomatología puede ser de mayor gravedad. Si esto ocurriera se debe trasladar al afectado al hospital o al centro de salud más cercano.

¿Cómo se deben tratar?

Cuando una medusa nos ha picado, el dolor y picor aparecen de forma inmediata.

  • Lo primero que hay que hacer es limpiar la zona afectada por la picadura. Nunca deberemos usar agua dulce, ya que podrá romper las células urticantes, sufriendo otra picadura. Para limpiar la zona, lo mejor es utilizar suero fisiológico o agua salada.
  • Aplicar frío en la zona afectada durante 15 minutos. Es importante no aplicar el hielo directamente sobre la picadura, sino cubierto con algún paño o toalla.
  • Si hay algún resto de tentáculo adherido a nuestra piel, debemos quitarlo, pero nunca con las manos. Utilizaremos unas pinzas.
  • También se puede administrar un antihistamínico, para frenar la reacción alérgica, y un analgésico para el dolor. En mujeres embarazadas, se deberá prestar especial atención a la hora de administrar el antihistamínico.
  • No hay que frotarse ni con toallas, ni con arena, ni con nada que pueda lastimarnos más.
  • Si el dolor es muy intenso o el estado de la víctima empeora, deberá acudirse a un centro médico de inmediato.

Autor

Este contenido ha sido elaborado por el doctor Manuel Linares, presidente de la Fundación io, una organización científica dedicada al estudio y control de las Enfermedades Infecciosas en el mundo. Equipo de www.viajarseguro.org

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.