Problemas de visión en los niños

¿Qué es?

De la mano del Instituto de Microcirugía Ocular (IMO), analizamos a qué se deben los principales problemas de visión en la infancia y cómo prevenirlos, detectarlos y tratarlos.

¿Qué problemas de visión son más frecuentes en los niños?

 

Las patologías oculares típicas de la infancia, que afectan a alrededor de un 5% de los niños, son:

  • Ambliopía: ojo vago con baja visión por falta de uso.
  • Estrabismo: desviación ocular.

También son especialmente frecuentes en edad pediátrica los defectos refractivos o problemas de enfoque como:

¿Cuáles son las causas de estos problemas?

 

  • Ambliopía: se debe a la falta de estimulación del ojo durante el periodo de desarrollo de la visión (hasta los 8-10 años). Esto hace que cada vez se vaya utilizando menos y se vuelva vago, sin llegar a alcanzar su máximo potencial visual. El origen puede ser la presencia de un estrabismo, defecto refractivo u otras enfermedades como la ptosis palpebral (caída del párpado, que tapa el ojo), la catarata infantil o patologías de la retina.
  • Estrabismo: se produce por una alteración en el control del movimiento de los ojos, de modo que los músculos extraoculares encargados de ello –guiados por el cerebro– no actúan de forma coordinada. El estrabismo puede ser congénito (factor hereditario) o adquirido y, aunque hay muchas posibles causas, una de las más frecuentes en la infancia es la asociación de un defecto refractivo. También pueden estar detrás otros problemas oculares, así como neurológicos.
  • Defectos refractivos: aparecen cuando los rayos de luz que entran en el ojo para formar las imágenes no se enfocan justo sobre la retina, sino que lo hacen por delante de ella (miopía), por detrás (hipermetropía) o bien se dispersan (astigmatismo). Estos problemas de desenfoque pueden explicarse por el poder dióptrico o “potencia” de las lentes del ojo –la córnea y el cristalino– y por la forma del globo ocular, más grande, pequeño o curvo de lo normal (miopía, hipermetropía o astigmatismo, respectivamente).

¿Qué síntomas dan los problemas de visión en la infancia?

Muchos problemas de visión en la infancia son asintomáticos. De hecho, una de las particularidades de la ambliopía u ojo vago es que muchas veces pasa desapercibida: el niño ve bien con uno de los dos ojos y se desenvuelve con total normalidad, por lo que no se identifica el problema hasta que no se realiza una revisión ocular.

También son difíciles de detectar algunos tipos de estrabismo intermitentes –aparecen sobre todo cuando el niño está cansado o tiene fiebre, sueño…– y las hipermetropías latentes, que aunque se compensan pueden provocar dolores de cabeza, por ejemplo, al leer.

Asimismo, el rechazo a la lectura y las dificultades en tareas escolares (ortografía, memorización, atención en clase…), así como problemas de sociabilización (carácter retraído, falta de relación con otros niños…) pueden estar también influidos por una mala visión.

¿Qué signos indican que mi hijo tiene algún problema de visión?
Si un niño se frota los ojos habitualmente, debemos estar atentos, pues puede sufrir algún problema en la vista.

En líneas generales, se debe sospechar y estar en alerta si el niño:

  • Se acerca mucho los objetos a la cara.
  • No le llaman la atención cosas lejanas.
  • Se frota los ojos con frecuencia.
  • Inclina la cabeza para ver mejor.
  • La luz le resulta especialmente molesta.

¿Cuáles son las posibles complicaciones?

La principal consecuencia del estrabismo en la infancia es la ambliopía u ojo vago, ya que para no ver doble debido a la desviación ocular, el cerebro suprime la visión de uno de los dos ojos. Lo mismo ocurre con los defectos refractivos, dado que la imagen que llega al cerebro no es nítida y escoge solo la del ojo con mejor visión.

Por tanto, es fundamental diagnosticar y tratar precozmente el ojo vago (cuanto antes, más eficaz), ya que la visión que no desarrolla en la infancia no se puede recuperar en la edad adulta. Por tanto, para evitar que la pérdida visual se convierta en crónica, es en los primeros años de vida cuando debe lograrse que el niño alcance el 100% de visión.

¿Cómo se tratan los problemas de visión en la infancia?

Existen diferentes opciones de tratamiento:

  • Gafas: son la forma más habitual de corregir la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo en niños. También se utilizan para tratar la ambliopía u ojo vago y el estrabismo cuando están causados por un defecto refractivo.
  • Parche: se utiliza para tapar el ojo sano y, de este modo, obligar a trabajar el ojo vago. El tiempo de uso del parche varía en función de la edad y el grado de ambliopía.
  • Cirugía: algunos tipos de estrabismo han de ser operados. La intervención no requiere entrar dentro del ojo, ya que consiste en reforzar o debilitar los músculos que lo rodean y que son responsables de la desviación ocular.
  • Terapia visual: combina sesiones en consulta y ejercicios pautados en casa para potenciar determinadas habilidades visuales (enfoque, visión binocular, motilidad ocular, percepción visual…) y, con ello, ayudar a tratar algunos casos de ojo vago o estrabismo, entre otros.

¿Cómo se pueden prevenir?

Dar solución temprana al estrabismo y los defectos refractivos es importante para prevenir la evolución de la ambliopía.

Por tanto, la clave para poder prevenir los problemas de visión en la infancia está en realizar revisiones oculares periódicas (anuales a partir de los 3 años), aunque el niño no tenga síntomas. Solo así es posible garantizar una detección precoz de cualquier anomalía y, por tanto, un tratamiento más sencillo y eficaz, que evite consecuencias mayores para la visión y el desarrollo infantil.

10 Consejos para prevenir y mejorar los problemas de visión en los niños:

  • 1. Observa su comportamiento.
  • ¿No le gusta leer? ¿Saca malas notas? ¿Se queda en un rincón del patio? ¿Adopta posturas inadecuadas? ¿Se queja de que le duele la cabeza a menudo? Presta atención a estos aspectos que no siempre se relacionan con la salud ocular y que, sin embargo, pueden esconder problemas de visión.
  • 2. A los 3 años, lleva a tu hijo al oftalmólogo.
  • Al margen de que veas o no ese tipo de comportamientos en tu hijo, los 3 años es una edad clave para diagnosticar el ojo vago y aumentar sus posibilidades de curación, además de valorar la presencia de estrabismos y defectos refractivos. No te preocupes por si el niño es demasiado pequeño para colaborar; los especialistas realizarán una exploración adecuada a su edad para obtener la información necesaria.
  • 3. Revisiones anuales.
  • Puedes aprovechar el inicio de cada nuevo curso escolar como un buen momento para llevar a cabo el control oftalmológico anual y, de este modo, asegurar que los problemas de visión no queden ocultos y no interfieran en el rendimiento escolar.
  • 4. Sé constante.
  • Además de seguir el calendario de revisiones, es importante cumplir con las pautas de tratamiento indicadas por el oftalmólogo y transmitir al niño la importancia de no olvidarse las gafas, utilizar el parche las horas necesarias, hacer cada día los ejercicios de terapia visual… De lo contrario serán menos eficaces y, en los problemas de visión en la infancia, recuerda que es clave no perder el tiempo.
  • 5. Procura que esté al aire libre.
  • Se recomienda fomentar las actividades al aire libre y la práctica deportiva para compensar el exceso de visión cercana. Hoy en día el uso de pantallas es continuo –también entre los más pequeños– lo que se suma a las horas que pasan estudiando, haciendo deberes… Como consecuencia, los ojos están mucho tiempo enfocando a distancias cortas. Ello provoca fatiga visual y, entre otros factores, contribuye a que la miopía aparezca en edades cada vez más tempranas.
  • 6. No retrases la cirugía si es necesaria.
  • Es normal que ver entrar a tu hijo en quirófano te genere inquietud, pero el estrabismo es operable desde edades muy tempranas con gran seguridad y eficacia. Ponte en manos de un profesional de confianza y no esperes necesariamente a que el niño se haga mayor. Verás cómo corregir la desviación ocular favorecerá su desarrollo visual, además de la mejora estética y el factor psicosocial.

Infográfico

En esta infografía tienes resumidos los principales problemas de visión en la infancia, las señales para detectarlos y las pautas para tratarlos.

Fuentes

  • Instituto de Microcirugía Ocular (IMO). Artículo elaborado por la Dra. Ana Wert, la Dra. Charlotte Wolley Dod y el Dr. José Visa, especialistas del Departamento de Oftalmología Pediátrica, Estrabismo y Neuroftalmología.

Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.

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