Hirsutismo

¿Cómo puede tratarse el exceso de vello?

8 mayo, 2017

¿Qué es el hirsutismo?

Se denomina hirsutismo al crecimiento excesivo de pelo terminal –que es duro, grueso y oscuro, a diferencia del vello, que es débil, poco pigmentado y corto- en mujeres y en zonas donde normalmente no suele crecer, como el labio superior, la barbilla, lóbulos de las orejas,  el pecho, areolas mamarias, el abdomen, glúteos, las ingles o la espalda. Es decir, este tipo de vello crece siguiendo patrones típicamente masculinos y en las áreas que son sensibles a los andrógenos, que son las hormonas sexuales masculinas.

La principal causa de esta afección suele ser precisamente la producción excesiva de andrógenos –hiperandrogenismo-, por lo que, a menudo, se presenta asociada a otros signos de este trastorno, como el acné o la pérdida de cabello. Frecuentemente, el hirsutismo está provocado por el síndrome del ovario poliquístico (SOP), aunque las causas son diversas.

¿A quién afecta el hirsutismo?

Se trata de una enfermedad relativamente frecuente, ya que afecta a entre el 5% y el 15% de las mujeres en edad fértil. En nueve de cada diez casos, existe hiperandrogenismo.

¿Por qué se produce el exceso de pelo?

Puede decirse que las causas generales del hirsutismo son tanto la comentada hiperproducción de andrógenos como una mayor sensibilidad cutánea de la mujer que lo padece a los andrógenos.

En concreto, el hirsutismo por hiperandrogenismo puede estar provocado por un aumento de la producción de hormonas androgénicas en el ovario, en las glándulas suprarrenales o en ambos; también, por la disminución de su hormona transportadora, con lo que la cantidad de andrógeno libre circulante también es elevada.

Entre las causas más frecuentes de hirsutismo se encuentran:

  • El Síndrome del Ovario Poliquístico (SOP): se trata de una alteración multisistémica de la producción hormonal y del metabolismo. Esta alteración hormonal puede derivar en periodos irregulares o falta de ovulación (anovulación), ovarios con multitud de quistes -aunque su presencia no basta para el diagnóstico-,  obesidad, crecimiento no deseado del vello (hirsutismo) y, en ocasiones, dificultades para lograr el embarazo. Suele comenzar durante la adolescencia y puede tener distintas manifestaciones clínicas.
  • Hiperplasia suprarrenal congénita en su forma no clásica: enfermedad hereditaria que desequilibra la producción de hormonas esteroideas.
  • Tumores secretores de andrógenos: son más frecuentes los de origen ovárico que suprarrenal, aunque en general son raros.
  • El embarazo, al que se asocia en algunos casos.
  • Síndrome de Cushing: debido a un aumento en la producción de cortisol, el organismo se expone a niveles altos de esta hormona durante un período prolongado (hipercortisolismo), lo que, por sí solo, ya estimula el vello corporal.
  • Administración de algunos fármacos: los corticoides, algunos  anticonceptivos orales, los esteroides anabólicos y un medicamento que se usa para tratar a las mujeres que tienen endometriosis pueden desencadenar el crecimiento anormal del pelo.
  • Otras causas menos frecuentes: entre ellas, una afección de los ovarios llamada hipertecosis ovárica (que aumenta la cantidad de andrógenos, alcanzando incluso mayores niveles que en el síndrome de ovario poliquístico); la hiperprolactinemia (aumento de los niveles de la hormona prolactina en la sangre); la obesidad; la acromegalia (el exceso de hormona del crecimiento); y disfunciones tiroideas, como el hipotiroidismo.

En cambio, en el hirsutismo idiopático o familiar no se demuestra que la causa sea el hiperandrogenismo,  sino que se trata de una mayor sensibilidad cutánea a los andrógenos y parece que puede tener carácter hereditario.

¿Existen factores de riesgo?

Entre los factores que aumentan la probabilidad de padecer hirsutismo se encuentran:

  • Tener antecedentes familiares.
  • La raza: las mujeres del Mediterráneo, Oriente Medio y ascendencia del sur de Asia son más propensas a desarrollarlo.
  • Esta afección es más frecuente en las mujeres que sufren obesidad: las pacientes obesas suelen presentar mayor producción de andrógenos (aunque el mecanismo mediante el que ocurre no se conoce con exactitud) y una disminución de su hormona transportadora, lo que contribuye aún más a incrementar los niveles de andrógenos circulantes.

¿Cuáles son los síntomas del hirsutismo?

Ya hemos mencionado que el crecimiento excesivo de pelo en mujeres y en zonas donde normalmente no suele crecer es el principal síntoma de esta afección. Sin embargo, es importante diferenciar el hirsutismo de la hipertricosis, que es el crecimiento de pelo o vello en zonas del cuerpo no dependientes de los andrógenos. Esta última no suele tener causa conocida o puede estar producida por algunos fármacos.

Así mismo, es habitual que, junto con el crecimiento del pelo, se presenten otros signos relacionados con el exceso de andrógenos como los siguientes;

  • Acné.
  • Seborrea (aumento de grasa en el cabello).
  • Caída del cabello (alopecia).
  • Periodos irregulares, ausencia de menstruación o infertilidad.
  • Si el desequilibrio hormonal es muy marcado, puede desarrollarse un síndrome de virilización: la voz se vuelve más grave y gruesa, la masa muscular aumenta, el clítoris se agranda y los senos disminuyen de tamaño.
  • En niñas, el exceso de andrógenos puede acelerar el crecimiento, pero luego provocar el cierre de los cartílagos óseos de crecimiento por el efecto hormonal, lo que hace que este se detenga precozmente.

¿Cuál es el tratamiento del hirsutismo?

Además de tratar la causa que provoca el hirsutismo (SOP, un posible tumor….), el exceso de vello se puede abordar de diferentes maneras:

  • La extracción mecánica del pelo: existen diferentes métodos de depilación: rasurado,  electrólisis –destrucción de los folículos en los que crece el pelo mediante corrientes eléctricas-, con cera o láser. También puede tintarse o decolorarse el cabello.
  • Tratamiento farmacológico: pueden administrarse anticonceptivos orales y/o medicamentos bloqueadores de los andrógenos (antiandrógenos). Igualmente, pueden aplicarse cremas tópicas específicas para controlar el crecimiento excesivo de pelo en el rostro.
  • En caso de obesidad, se debe reducir el peso y la cantidad de grasa corporal mediante una alimentación equilibrada y la práctica regular de ejercicio.

Fuentes

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.