Resaca

Muchos remedios caseros para curar la resaca no tienen evidencia científica. CinfaSalud
Dolor de cabeza, mareos, debilidad o temblores son algunos de los síntomas de la resaca.

Conjunto de síntomas desagradables

Noches alegres, mañanas tristes, dice el refrán. Y, si hemos abusado del vino, la cerveza, los licores o los cócteles, es probable que así sea: se conoce como resaca al estado caracterizado por un conjunto de síntomas desagradables que se sienten después de haber consumido mucho alcohol.

La cantidad de alcohol que provoca resaca difiere de una persona a otra. Lógicamente, cuanto más alcohol se consume, mayor riesgo se padece de sufrirla, sin que existan límites seguros que la eviten. Por ejemplo, algunas personas pueden padecer resaca después de haber ingerido tan solo una o dos bebidas alcohólicas, mientras que otras necesitarán beber más. Ello podría depender de la velocidad a que el hígado metaboliza el alcohol, pues, en cada persona, el sistema enzimático trabaja a un ritmo diferente

Dolor de cabeza y náuseas

Los síntomas más frecuentes son dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos, diarrea, dolor de estómago, debilidad, temblores, dolores musculares, latidos demasiado rápidos, sensibilidad a la luz y al ruido, depresión, ansiedad, irritabilidad, menor capacidad de concentración y mayor dificultad para dormir o, al menos, para disfrutar de un sueño de calidad. Por tanto, las resacas pueden llegar a afectar al rendimiento en el trabajo y a las relaciones personales, sobre todo, cuando son frecuentes.
Con que se den dos de los anteriores síntomas con la intensidad suficiente como para interferir en las tareas y actividades del día a día, y ya se considera que hay resaca. Aunque no está demostrado científicamente, un químico tóxico llamado acetaldehído -que se produce conforme el hígado trata de eliminar el alcohol del organismo- es el que desencadena los síntomas, aunque otras sustancias podrían influir también.

Efectos en todo el organismo

Los diferentes síntomas se explican por los efectos que el alcohol provoca en todo el cuerpo. Más que efectos, podría hablarse de daños. Por ejemplo, hace que los vasos sanguíneos se dilaten, lo que, a su vez, puede causar las cefaleas. También inhibe las hormonas antidiuréticas de los riñones, lo que lleva a una mayor producción de orina. Ello provoca deshidratación, la cual, a su vez, origina sed, mareos y confusión. Podemos decir que la deshidratación afecta a todo el organismo y, sobre todo, al cerebro, y es la base de los síntomas de la resaca.

Por otra parte, el aumento de ácido en el estómago puede irritar la mucosa que recubre el estómago y causar reflujo gastroesofágico, así como dolor abdominal, diarreas, vómitos y náuseas. La caída de los niveles de azúcar -hipoglucemia-, puede producir debilidad, los temblores y las alteraciones en el estado de ánimo, mientras que la respuesta inflamatoria que desencadena en el sistema inmunitario puede producir desde falta de apetito a problemas de memoria o concentración.
El exceso de alcohol altera también el sistema nervioso y lleva al individuo a experimentar una fase de euforia y desinhibición, a la que sigue una de descoordinación, falta de sensibilidad al dolor, confusión y alteraciones en la percepción. En los peores casos, la intoxicación por alcohol puede llevar al coma profundo y al fallecimiento por depresión del centro respiratorio.

En el sistema cardiovascular, produce un aumento del ritmo cardíaco y de la tensión arterial. A largo plazo, puede causar accidentes cerebrovasculares, al igual que pancreatitis, tanto agudas como crónica, o enfermedades del hígado como la cirrosis o el hígado graso.

Sin atajos para curar la resaca

Por muchos atajos que se quieran tomar, la resaca solo se cura con el tiempo, unas veinticuatro horas, generalmente. Hemos de ser pacientes y esperar a que, poco a poco, los efectos se vayan mitigando.
Pese a que, según se desprende de este artículo publicado por la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria no existen evidencias científicas que sustenten los numerosos remedios popularmente recomendados para sobrellevar la resaca, algunos de los más conocidos, podrían ayudar a aliviar ese malestar:

  • Ten a mano tu botella de agua. Toma sorbos de manera regular para ayudar a tu cuerpo a rehidratarse. Las bebidas isotónicas para deportistas y los consomés pueden contribuir, además, a reponer las sales y minerales que has perdido. En cambio, no existe evidencia científica -puesto que no se han realizado estudios científicos al respecto- que apoye la toma de bebidas con cafeína para prevenir los dolores de cabeza y el cansancio; incluso, puede ser prudente evitarlas, pues su acción diurética aumentará tus ganas de orinar y, por tanto, tu deshidratación. Tampoco pruebes aquello que se dice de que la resaca se cura con más alcohol, pues solo conseguirás que los síntomas empeoren o se alarguen.
  • Toma alimentos ricos en glucosa, fructosa o hidratos de carbono. Ello podría ayudarte a combatir la hipoglucemia que produce el alcohol. Por ejemplo, comer fruta fresca, una tostada o unas galletas integrales favorecerá que se eleve el nivel de azúcar en sangre. Otra alternativa saludable es tomar un tazón de muesli o prepararse unas legumbres, que, además de carbohidratos y fibra, aportan minerales.
  • Evita los alimentos ricos en grasas animales. Por ejemplo, algunos nutricionistas recomiendan las carnes poco magras y los pescados azules, ya que el estómago puede estar irritado. Sí pueden tomarse grasas de origen vegetal, como aceite de oliva virgen o frutos secos. Otros autores hablan de lo contraproducente que puede llegar a ser la ingesta de comida basura el día posterior, puesto que se incrementarían las molestias gástricas derivadas del consumo de alcohol.
  • Acuéstate temprano. El sueño reparador te ayudará a recuperarte antes. Además, es probable que la noche anterior hayas dormido pocas horas o no hayas descansado lo suficiente, lo que agudiza los síntomas de la resaca. El alcohol, así mismo, impide que se alcancen las fases de sueño más profundas, por lo que la calidad de sueño suele ser peor.
  • Los analgésicos, solo con precaución. Pueden ayudarte a aliviar el dolor de cabeza y muscular, pero sé precavido con ellos: los antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno o el acetilsalicílico pueden irritar el estómago, mientras que el paracetamol puede dañar el hígado, si se combina con alcohol.

Hay también teorías que hablan sobre la eficacia de alimentos ricos en vitamina B12 (carnes, vísceras, huevos y pescados como la sardina o el atún), de los alimentos ricos en cisteína (como el beicon o los huevos) y de algunas infusiones y remedios homeopáticos para curar la resaca, pero no existe ninguna evidencia científica de ello.
En definitiva, lo más conveniente es hidratarse bien, tratar de tomar alimentos sólidos apropiados -aunque se sienta el estómago revuelto- y hacer reposo. Sin olvidar que, como decíamos, es cuestión de tiempo: la sintomatología de la resaca suele revertirse de forma espontánea entre 8 y 24 horas.

En el caso de que la persona afectada sufra convulsiones, presente hipotermia, la piel azulada, problemas para mantener la conciencia o desmayo, respiración lenta o irregular, es necesario buscar ayuda médica de inmediato, ya que puede tratarse de una intoxicación por alcohol, que pone en riesgo la vida.

Claves para el manejo de la resaca

La única manera eficaz de prevenir la resaca es no consumir alcohol.

  • 1. Si decides beber, hazlo con moderación.
  • Ello significa, para las mujeres adultas y hombres mayores de 65 años, limitarse a una copa de vino (150 mililitros), una cerveza (250 mililitros) o un destilado (50 mililitros) al día, mientras que los hombres adultos menores de 65 años pueden tomar dos unidades. Aparte de estas recomendaciones, es conveniente conocer tus propios límites y no traspasarlos y, siempre, tener presente que la recomendación más saludable es no consumir alcohol de forma habitual.
  • 2. Come antes de beber.
  • De esta manera, tu cuerpo absorberá el alcohol con más lentitud. Y come también mientras lo haces, preferiblemente, alimentos ricos en hidratos de carbono o proteínas, pues ralentizan la absorción de alcohol. También tomar una cucharada de aceite o de leche puede ayudarte a prevenir los síntomas de la resaca, pues ambos alimentos ayudan a asimilarlo más lentamente.
  • 3. Bebe despacio.
  • Si has decidido beber, no tomes más de una copa por hora.
  • 4. Toma un vaso de agua entre las bebidas alcohólicas.
  • Te ayudará a mantenerte hidratado, además de, al saciarte, a ingerir menos alcohol.
  • 5. Las bebidas blancas provocan menos resaca.
  • Aunque todos los tipos pueden producir resaca, las probabilidades son menores con las bebidas blancas (ginebra, vodka…) que con las oscuras (ron, whisky, coñac…), porque contienen menor cantidad de una sustancia llamada congéneres. También las bebidas de peor calidad parece que tienen mayor concentración de dichas sustancias. Tampoco mezcles distintos tipos de bebidas.
  • 6. Si bebes, no fumes.
  • Combinar alcohol y nicotina parece aumentar el riesgo de padecer resaca, por sus efectos sobre la liberación de ciertos neurotransmisores en nuestro cerebro.
  • 7. No tomes paracetamol ni antinflamatorios para prevenir la resaca.
  • Recuerda que tomar paracetamol en combinación con el alcohol puede dañar tu hígado, y que el uso de antinflamatorios puede irritar aún más el revestimiento de tu estómago. Tampoco ingerir protectores de estómago como el omeprazol es necesario, a no ser que existan problemas previos en el estómago o el esófago.

Fuentes

Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.

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