Espondilitis anquilosante

Áreas de Salud > Cuidado diario > Espalda > Espondilitis anquilosante

Diez consejos para controlar la espondilitis anquilosante

Es posible mantener una buena calidad de vida con espondilitis anquilosante, pero es muy importante seguir ciertas medidas en la rutina diaria:

  1. Chequea periódicamente tu salud general.
    Las personas con espondilitis corren mayor riesgo de sufrir problemas cardiovasculares, por lo que es muy importante que realices controles periódicos de tu tensión arterial, nivel de colesterol, el azúcar en la sangre y la grasa abdominal. Para ello, acude a las revisiones y realiza los análisis y pruebas que te indiquen.
  2. Controla tu peso y tu alimentación.
    Mantener un peso saludable te ayudará a aliviar la presión sobre las articulaciones de tu cuerpo, lo que contribuirá a mitigar el dolor y la inflamación. Para ello, lleva una dieta variada y equilibrada y excluye los alimentos demasiado calóricos o ricos en colesterol.
  3. Haz deporte.
    Realizar ejercicio físico de manera regular te ayudará a fortalecer los músculos, huesos, cartílagos y ligamentos, a mejorar tu capacidad pulmonar y a prevenir problemas cardiovasculares. Igualmente, la actividad física favorece el mantenimiento de un peso saludable y un mayor bienestar psicológico. Además de ejercicios específicos de fisioterapia, también es recomendable la práctica de deportes aeróbicos y de fortalecimiento general. Los más aconsejables son los que permiten la extensión de la espalda y la movilidad de los hombros y caderas, como la natación. En cambio, evita los de contacto, así como los que obligan a mantener la espalda flexionada, como el golf.
  4. Cuida tu higiene bucal.
    Cepilla con regularidad tus dientes y encías, sobre todo antes de irte a dormir y después de comer, ya que sufrir inflamación (gingivitis o periodontitis) en esta parte del cuerpo aumenta el riesgo de padecer otras enfermedades inflamatorias como la espondilitis.
  5. Deja de fumar.
    Diversos estudios confirman que el tabaco favorece el avance de la espondilitis, por lo que es crucial que, si sufres esta enfermedad, abandones este hábito. Mejorará tu calidad de vida en general, al igual que tu pronóstico.
  6. Mantén una postura correcta en todo momento.
    Ya sea al dormir, sentarte caminar o al estar de pie, procurar mantener una postura apropiada. Por la noche, es conveniente dormir boca arriba y con las piernas estiradas, así como usar un colchón duro y una almohada baja. Al caminar o sentarte, mantén la espalda y la cabeza rectas y los hombros, hacia atrás.
  7. Cuídate también en el trabajo.
    Si trabajas con ordenador, sitúa el monitor a la altura de los ojos y mantén una postura correcta sobre la silla. Levántate cada poco tiempo y tómate pequeños descansos a lo largo del día. Evita levantar objetos pesados y las situaciones en que tengas que mantener la espalda flexionada, así como los movimientos repetitivos o que fuercen la columna. Si no puedes evitarlos, considera, dentro de tus posibilidades, reducir tu jornada laboral, o valora asesorarte para acometer otras alternativas como cambiar de puesto o, si fuera necesario, solicitar una minusvalía o incapacidad.
  8. Hazte la vida más fácil con objetos de autoayuda.
    Si tu movilidad ya está limitada, recuerda que puedes recurrir a dispositivos de autoayuda en tu día a día, como los calzadores largos que facilitan ponerse los zapatos, por ejemplo.
  9. No dejes de salir y relacionarte.
    A pesar del diagnóstico, no caigas en la tentación de aislarte y dejarte abatir por la tristeza o la desesperanza. Disfruta con tus familiares y amigos de momentos de ocio dentro de tus posibilidades, pues mantener cierto grado de vida social y distraerte te ayudará a tener un mejor estado de ánimo.
  10. Busca a personas que padezcan el mismo problema.
    Además de compartir tus preocupaciones y sentimientos con tus amigos y familiares, puede ser muy positivo que te pongas en contacto con asociaciones y grupos de apoyo de pacientes con espondilitis anquilosante. Ellos entenderán tus sentimientos y preocupaciones y pueden ser una ayuda inestimable en cuanto a darte a conocer recursos para convivir con la enfermedad.

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.

descargar-pdf

Cinfaconsejos espondilitis anquilosante

Fecha de publicación 7 mayo, 2018