Cuidados en vacaciones

¿Cómo afectan las vacaciones a nuestra salud?

En vacaciones, rompemos la rutina a la que nuestro organismo está habituado. Practicamos nuevas actividades y nos exponemos de una manera mucho más intensa a agentes naturales como el agua o el sol. Si viajamos a destinos lejanos o exóticos, nuestro cuerpo ha de adaptarse en un tiempo récord a las condiciones ambientales, husos horarios y gastronomía del lugar. Y cada vez viajamos más: según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), los residentes en España realizaron 24,6 millones de viajes en el verano de 2017.

Por eso, y como adaptarnos a nuestro lugar de vacaciones no siempre resulta fácil, es importante prevenir complicaciones tomando unas sencillas precauciones antes de salir de viaje.

¿Cuáles son las afecciones más frecuentes durante un viaje?

En la mayoría de los casos las incidencias relacionadas con la salud durante las vacaciones se quedan en molestias cotidianas, desde picaduras de mosquitos que no nos dejan dormir por la noche, hasta una infección de orina. Pero también pueden surgir problemas más graves que lleguen incluso a poner punto final al viaje. Podemos hablar de dos tipos de causas de estos inconvenientes:

  • La ruptura de nuestros hábitos cotidianos como el cambio en las horas de sueño, en la dieta, la práctica de ejercicio… pueden repercutir en desajustes en nuestro organismo como diarreas, estreñimiento, insomnio, etc.
  • La presencia de agentes externos como insectos, el calor o el frío, la humedad… pueden incidir, así mismo, en la aparición de infecciones, picaduras, reacciones alérgicas, y demás.

¿Cómo debemos prepararnos para las vacaciones?

La prevención comienza en el momento de hacer el equipaje, en el que no debemos olvidar incluir un botiquín con los medicamentos básicos, calzado cómodo para evitar las molestias en los pies y fotoprotectores de factor 30 o superior, gorra y gafas de sol. Así mismo, una vez nos encontremos en el lugar de destino, no deberemos descuidar unos mínimos de salud referentes a nuestra dieta, el descanso o la práctica de ejercicio, para que el cambio de rutinas cause en nuestro organismo el menor impacto posible. Por último, no está de más informase con antelación y localizar los centros de salud, hospitales y farmacias de la zona a la que nos dirigimos, a fin de poder recurrir a ellos con rapidez en caso necesario.

¿Qué coberturas médicas son indispensables?

Hay que recordar que cuando salimos de España no contamos con cobertura médica pública. Por esta razón, es muy importante informarse acerca de los sistemas sanitarios de cada país y contar con las coberturas necesarias en cada caso, ya que de lo contrario, si requerimos de un ingreso o sufrimos un accidente, los costes de la asistencia, que pueden resultar muy elevados, recaerían sobre nosotros. En el caso de ciudadanos con nacionalidad española que vayan a viajar temporalmente a otros países de la Unión Europea, puede solicitarse la tarjeta sanitaria europea, que nos asegura en la mayoría de las regiones de eurozona. Esta tarjeta es gratuita, llega por correo a casa en un plazo máximo de 10 días y puede pedirse aquí. Para el resto de destinos, existen seguros médicos de viaje que pueden contratarse a la hora de coger un vuelo o gestionar un viaje en la agencia.

10 consejos para disfrutar de unas vacaciones saludables

En vacaciones debes tomar una serie de medidas que te permitan estar preparado ante los imprevistos que puedan producirse, así como mantener hábitos de vida saludables, igual que el resto del año. Relajarte en vacaciones no quiere decir relajarte en el cuidado de tu salud.

  • 1. Protégete adecuadamente del sol.
  • Elijas un destino de playa, naturaleza o cultural, en vacaciones siempre pasas más tiempo al aire libre. Por este motivo, en tu maleta no deben faltar fotoprotectores de factor 30 o superior que te protejan frente a las radiaciones UVA, UVB e IR-A. También incluirás las gafas de sol y un sombrero. A pesar de estas medidas, dentro de lo posible debes huir del sol en las horas centrales del día, de doce del mediodía a cuatro de la tarde, cuando las radiaciones son más fuertes.
  • 2. Potencia las frutas y las verduras en tu dieta.
  • El estreñimiento es un compañero habitual de viaje. En las vacaciones puedes tender a relajarte en la dieta, por lo que debes esforzarte por continuar consumiendo alimentos ricos en fibra, que favorezcan el tránsito intestinal. También tienes que practicar a diario un poco de ejercicio.
  • 3. Bebe líquido de manera abundante.
  • Más que nunca, en vacaciones en lugares de calor o cuando vayas a realizar prácticas deportivas extremas, es importante ingerir como mínimo dos litros de agua al día para mantener tu organismo hidratado, tanto para hacer frente a las altas temperaturas, como a los problemas intestinales. También puedes tomar bebidas isotónicas, zumos, sopas, ensaladas, etc. En caso de visitar países no desarrollados, debes tomar siempre agua embotellada y evitar las bebidas con hielos, ya que estos suelen estar fabricados con agua corriente y pueden contener bacterias para las que no tienes defensas.
  • 4. Frente al jet-lag, mantén una correcta rutina de sueño.
  • Tras un vuelo de larga distancia, tu reloj interno tiende a prevalecer frente a los husos horarios del nuevo destino. Para evitar la somnolencia y el insomnio, te recomendamos dormir lo máximo posible durante el vuelo si llegas temprano al lugar de destino y, en caso de llegar por la noche, acostarte lo antes posible. Posteriormente, debes intentar establecer un horario de sueño regular.
  • 5. Evita la ropa ceñida y mueve las piernas con frecuencia.
  • Para evitar la sensación de piernas cansadas y la retención de líquidos, son convenientes las prendas holgadas que favorezcan la circulación. Si haces viajes largos en coche o avión, moverás frecuentemente los pies y las piernas, paseando si es posible, o realizando giros de tobillos.
  • 6. Presta atención a tus pies.
  • Sobre todo cuando hagas turismo, es necesario que utilices un calzado flexible y de anchura adecuada a tus pies, a fin de prevenir la aparición de rozaduras, callos o ampollas. Debes usar zapatos con planta acolchada o, en su defecto, utilizar una almohadilla plantar. También es fundamental secar e hidratar bien los pies, y en piscinas o zonas comunes, utilizar escarpines o chancletas para evitar el desarrollo de hongos.
  • 7. No permanezcas con el bañador húmedo.
  • La humedad en la ropa tras el baño favorece el crecimiento de las bacterias que provocan la cistitis o infección del tracto urinario, por lo que deberás ponerte ropa seca cuanto antes.
  • 8. Cuidado con las picaduras.
  • Para huir de los mosquitos, debes prescindir de colonias o jabones con aromas demasiado dulces o intensos, ya que atraen su atención. En las zonas de mayor riesgo, también resulta conveniente usar ropa que cubra toda la piel, recurrir a mosquiteras y, sobre todo, aplicarte repelentes de mosquitos, siguiendo estrictamente las instrucciones de aplicación del fabricante.
  • 9. En guardia contra las enfermedades tropicales.
  • Si viajas a destinos exóticos, conviene que acudas con un par de meses de antelación al Centro de Vacunación Internacional de tu ciudad para informarte acerca de las vacunas o precauciones necesarias en la zona. Es importante que cumplas rigurosamente el calendario de vacunación que te indique el especialista.
  • 10. Prepara un botiquín con los productos esenciales y la medicación habitual.
  • El agua oxigenada, desinfectantes cutáneos, las gasas esterilizadas y el esparadrapo te permitirán limpiar y curar de manera rápida una herida. Los analgésicos, antigripales, antidiarreicos y antihistamínicos también pueden resultar muy útiles, al igual que las pastillas contra el mareo. Además, si padeces alguna enfermedad crónica, es importantísimo que no olvides llevar tu medicación habitual todo el tiempo que estés fuera de casa.

Golpe de calor

Te damos las pautas para hacer frente a las altas temperaturas y prevenir un golpe de calor.

Infográfico

Si no quieres que tus vacaciones se arruinen con algún percance de salud, conoce qué medidas poner en práctica para prevenir problemas con los mosquitos, el sol o los pies.

Ola de calor

¿Qué podemos hacer para sobrellevar, dentro de lo posible, una ola de calor?

Ante una ola de calor es necesario seguir varias pautas para evitar poner en riesgo nuestra salud. En primer lugar, es clave mantenernos hidratados. Debemos beber agua regularmente y prestar especial atención para que también lo hagan niños y ancianos, incluso aunque no se tenga sed. Paralelamente, debemos evitar salir a la calle en las horas centrales del día y, sobre todo, hacer ejercicio físico en esa franja horaria, para evitar un golpe de calor. Evitar las comidas copiosas, tomar fruta y verdura, no ingerir alcohol y vestirse con ropa fresca y ligera son también prácticas aconsejables para mitigar el calor.

Fuentes

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.

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