Donación de sangre

De la mano de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), conocemos en detalle qué es la donación de sangre, quién puede donar, dónde hacerlo, tipos de donación y razones para llevarla a cabo.

¿Qué es la donación de sangre?

Desde 1985 y por Real Decreto, la donación de sangre se define como un acto voluntario, altruista, anónimo, universal y gratuito. La sangre no se puede fabricar, es un bien insustituible que solo se puede conseguir a través de la donación y cuya utilización terapéutica es de vital importancia en el ámbito hospitalario, ya que los pacientes necesitan la sangre y sus componentes para salvar la vida.

En España, el número de donaciones altruistas de sangre durante 2018 fue de 1.993.500, lo que sitúa el índice de donaciones en 36,07 por cada 1.000 habitantes (0,31% menos que en 2017), según el “Informe 2018 sobre la Donación de Sangre en España” de la Federación Española de Donantes de Sangre (FEDSANG).

¿En qué consiste la donación?

La donación de sangre consta de varios pasos, muy sencillos, que siempre deben ser supervisados por un profesional sanitario:

  • El donante acude a un punto de extracción y se recogen sus datos personales. Estos son necesarios para mantener la trazabilidad (respetando el cumplimiento de la Ley de Protección de Datos vigente) y asegurar la identidad de las unidades, comunicando al donante posibles anomalías en los análisis practicados.
  • Se realiza una entrevista en la que el personal sanitario hace al donante un cuestionario de salud y una mínima exploración médica (toma de tensión y determinación de hemoglobina). El objetivo es asegurar la idoneidad del donante y firmar el consentimiento informado.
  • A continuación, se realiza la extracción de sangre que dura entre 5 y 10 minutos. El volumen extraído es de 450 ml y no existe riesgo alguno de contraer una enfermedad durante la donación, ya que se emplea material estéril, de uso único y desechable.
  • Tras la donación, se debe esperar unos 10 minutos para recuperarse, y beber y tomar algún alimento ligero antes de reanudar la actividad normal. En las siguientes 24 horas es importante seguir bebiendo líquido, especialmente en verano.

¿Quién puede donar y cada cuánto tiempo?

La mayoría de la población general reúne las condiciones necesarias para convertirse en donante, pero ante cualquier duda, se debe consultar al profesional sanitario.

En líneas generales, los hombres pueden donar 4 veces al año y las mujeres 3, dejando pasar dos meses entre donación y donación.

Los requisitos de la donación de sangre son muy sencillos:

  • Tener entre 18 y 65 años.
  • Pesar más de 50 kilos.
  • Gozar buena salud.
  • No acudir a donar en ayunas.

Al terminar de donar, se puede seguir la actividad normal aunque no es recomendable hacer grandes esfuerzos físicos. En cualquier caso, cada donante recibirá una hoja informativa con las pautas concretas y consejos a seguir tras la donación.

¿Cómo donar sangre?

Los Centros de Transfusión ponen a disposición del ciudadano distintos puntos de extracción de sangre –tanto móviles como fijos-, con objeto de hacer de la donación un paso sencillo y cómodo. El ciudadano tiene tan solo que consultar las páginas web o contactar de forma telefónica con cada centro para ser informado.

Una vez se forma parte de la base de donantes, es la organización la que se pone en contacto con los voluntarios para invitarles a próximas colectas de sangre. Podemos encontrar donaciones en colegios, empresas, universidades, centros de salud, etc.

Cualquier persona puede también dirigirse a los centros para ofrecer la posibilidad de organizar una campaña de donación de sangre. Estos centros desarrollan a diario una intensa actividad para formar e informar a la sociedad de la importancia de la donación de sangre.

¿Qué tipos de donación hay?

La sangre recorre nuestro organismo transportando oxígeno y otras sustancias necesarias para la vida y se puede obtener:

  • Directamente del donante: es la que se denomina “sangre total” y no se transfunde. La bolsa de sangre que se extrae se separa en varios elementos que resultan útiles en diferentes patologías. En concreto, se transforma en plasma, glóbulos rojos y plaquetas a través de varios procesos de separación que se realizan en los laboratorios. Así se consiguen dosis terapéuticas para los enfermos.
  • Por medio de un separador celular: proceso muy parecido a la donación de sangre total que permite obtener plasma, plaquetas e incluso hematíes. La donación dura un poco más, ya que es necesario que el separador extraiga la sangre, escoja el componente sanguíneo seleccionado, y devuelva al torrente sanguíneo el resto. Los requisitos son los mismos que para una donación convencional y la recuperación es inmediata, ya que el donante conserva prácticamente el mismo volumen de sangre que antes de donar. Dado que las plaquetas y el plasma con sus proteínas se regeneran rápidamente, se puede repetir el procedimiento a los 15 días (excepto para la donación de glóbulos rojos), y alternar con la donación de sangre total, siempre que se respete el intervalo mínimo de dos meses.

¿Qué se hace con la sangre donada?

La sangre que se extrae sigue siempre el mismo camino:

  • 1. Desde nuestro cuerpo pasa a una bolsa estéril y hermética, que se identificará con un código numérico que traza al donante y su donación.
  • 2. Una vez recibida la unidad en el Centro de Transfusión, se procederá a realizar los análisis que permitan demostrar que esa sangre es segura (es decir, que presenta ausencia de agentes infecciosos potencialmente transmisibles) e identificar el tipo de sangre del donante (grupos sanguíneos), para establecer la compatibilidad con el posible receptor.
  • 3. A la vez, la bolsa pasa al laboratorio de fraccionamiento mediante un proceso de centrifugación, que permite la separación de cada uno de los componentes (glóbulos rojos, plaquetas y plasma). Cada uno de ellos se conserva a una temperatura diferente y tiene caducidades distintas.
  • 4. Tras pasar los más severos controles que aseguran su calidad, la sangre estará disponible para ayudar a un posible receptor. Los centros de transfusión se encargarán de abastecer las necesidades de sangre a los hospitales y atender la demanda sanitaria de forma inmediata y eficaz a través del transporte directo y seguro de los componentes sanguíneos.

¿Por qué es importante donar sangre?

La sangre y sus componentes resultan imprescindibles en el tratamiento de numerosas enfermedades. Por ejemplo, el plasma ayuda al tratamiento en grandes quemados, trasplantes de órganos, de él se obtiene la albúmina, las inmunoglobulinas y los factores de coagulación que permiten el tratamiento de numerosas patologías (hemofilia, enfermedades autoinmunes, etc.); los glóbulos rojos, por su parte, son imprescindibles en caso de accidentes, anemias e intervenciones quirúrgicas; y las plaquetas lo son para detener hemorragias y continuar con tratamientos oncológicos. Se dice que con una sola donación se pueden salvar tres vidas, porque son tres los fundamentales usos en los que se fracciona una sola bolsa de sangre.

En definitiva, la donación de sangre constituye un objetivo de gran interés tanto sanitario como social, cualquiera podemos necesitar sangre algún día, y disponer de ella es responsabilidad de todos.

Infográfico

Si estás pensando en hacerte donante de sangre, en este infográifico tienes todo lo que necesitas saber: requisitos, pasos a dar y cómo hacerlo.

Fuentes

Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.

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