Síndrome del túnel carpiano

¿Qué es el síndrome del túnel carpiano?

19 febrero, 2018

De la mano de la Clínica Universidad de Navarra, analizamos qué es el síndrome del túnel carpiano, sus síntomas, causas y posible tratamiento.

¿Qué es el síndrome del túnel carpiano?

Es una enfermedad que se produce por la compresión del nervio mediano en su recorrido hacia la mano por el túnel carpiano y que provoca adormecimiento de los dedos de la mano y dolor en la muñeca.

El túnel carpiano es una estructura anatómica en forma de túnel situada en el interior de la muñeca por el que pasan los tendones flexores de los dedos y el nervio mediano. Si existe un aumento de presión dentro del túnel carpiano, se producirá una lesión por compresión de este nervio mediano.

¿A quiénes afecta?

Es una patología muy común, siendo la neuropatía de compresión de nervio periférico más frecuente, que afecta al 3% de la población general y a más del 5% de los trabajadores en determinadas ocupaciones que requieren uso repetitivo de las manos y muñecas.

Es mucho más frecuente en mujeres de 40-60 años, siendo bilateral (en ambas manos) en más del 50% de los casos.

¿Qué causa el síndrome del túnel carpiano?

En líneas generales, es bastante común que se relacione con ocupaciones o actividades que supongan:

  • Maniobras manuales repetitivas: movimientos repetidos (por ejemplo en cadenas de montaje, supermercados, peluquerías, etc.) y posiciones forzadas de mano y muñeca (como las de aquellas personas que trabajan continuamente con el ordenador y el ratón).
  • Traumatismos locales: uso regular y continuado de herramientas manuales (un claro ejemplo son las profesiones del ámbito de la construcción y de la mecánica).

En ocasiones hay un componente hereditario por túneles carpianos más pequeños de lo habitual, lo que aumenta las posibilidades de compresión del nervio mediano y la aparición de síntomas.

Asimismo, este síndrome puede también asociarse a tratamientos hormonales, embarazo y lactancia materna, así como a ciertas enfermedades (diabetes, inflamatorias, tumores o artrosis).

¿Qué síntomas tiene?

Al inicio, la mayoría de los pacientes se quejan de:

  • Dolor en la muñeca y antebrazo.
  • Sensación de acorchamiento de los dedos.
  • Calambres y hormigueos en muñeca y mano.

Estos síntomas son típicamente nocturnos y/o posturales, pero si no se tratan, con posterioridad, aparecerá debilidad y atrofia de músculos de la mano, así como torpeza al manipular objetos.

¿Cuál es su diagnóstico y tratamiento?

La sintomatología es bastante característica y ayuda, en la mayor parte de los casos, a orientar al médico en su diagnóstico. Este llevará a cabo dos tipos de pruebas clínicas para determinar la sensibilidad y fuerza de la mano:

  • Signo de Tinel: consiste en golpear la base de la muñeca. Si hay lesión, se producirá una sensación de calambre en los dedos índice y medio.
  • Signo de Phalen: se colocan las muñecas flexionadas con los dedos mirando hacia abajo. Si hay lesión, esta posición genera adormecimiento y hormigueo de los dedos.

Se puede realizar un estudio neurofisiológico que ayude a valorar el grado de afectación del nervio mediano (leve, moderado o severo). Este estudio consiste en:

  • Electromiograma para valorar la actividad eléctrica del músculo oponente.
  • Estudio de conducción nerviosa sensitiva y motora, que evalúa cómo se transmite el estímulo del nervio.

En algunos casos, el diagnóstico puede complementarse, con pruebas analíticas o de imagen como la ecografía.

Si el grado de compresión es leve, puede evolucionar favorablemente con tratamiento mediante inmovilización de la muñeca por la noche o con la inyección de corticoides. En casos más avanzados, la solución siempre es quirúrgica, liberando el nervio atrapado en el túnel del carpo.

¿En qué consiste el tratamiento quirúrgico?

Se trata de una intervención muy frecuente y que habitualmente no tiene complicaciones en manos expertas y puede ser practicada de distinta manera:

  • Cirugía mínimamente invasiva: es la más frecuente y se realiza mediante una incisión pequeña de 2 cm. en la muñeca, cortando longitudinalmente el ligamento carpiano transversal y generando más espacio en el túnel para eliminar la presión del nervio. Los síntomas del túnel carpiano desaparecen inmediatamente si la compresión no era grave.
  • Cirugía percutánea: se trata de una técnica poco invasiva que requiere una incisión de 1 cm. y permite acceder al ligamento carpiano para su sección longitudinal y liberación del túnel. Esta cirugía aumenta los riesgos de lesiones asociadas por la menor visibilidad anatómica.
  • Cirugía por endoscopia: esta cirugía secciona el ligamento con la ayuda de una cámara, introducida previamente, que permite visualizar la zona y cortar con seguridad el ligamento transverso del carpo sin lesionar tendones o ramas nerviosas. Si no hay buena visión del túnel está contraindicada por riesgo de lesionar estructuras importantes.

En líneas generales, una vez realizado el tratamiento quirúrgico, el dolor desaparece en pocos días y el resto de los síntomas mejoran en un plazo breve, dependiendo de la gravedad de la lesión del nervio.

Tras la cirugía, y una vez se pasen los efectos de la anestesia, se recomienda utilizar los dedos y realizar actividades manuales que no requieran fuerza. De hecho, si el paciente guarda excesivo reposo, el túnel carpiano puede cerrarse otra vez y reaparecer las molestias.

10 Consejos para prevenir el síndrome del túnel carpiano

  • 1. Adopta una posición correcta de las manos y muñecas para dormir.
  • Evita tener las manos dobladas en la cama, así como cualquier postura que pueda causar presión o retención de líquidos en las muñecas.
  • 2. Consulta la conveniencia de usar férulas.
  • Tu profesional sanitario te aconsejará sobre la idoneidad de usar estos sistemas de sujeción. Las férulas de descanso te pueden ayudar a mantener la muñeca en una posición neutra mientras duermes, disminuyendo la presión ejercida sobre el nervio mediano. Y las férulas diurnas pueden ser de utilidad a la hora de aliviar el dolor causado por actividades manuales repetidas
  • 3. Apuesta por elementos ergonómicos.
  • Si pasas muchas horas delante del ordenador, adopta una buena postura y utiliza ratones ergonómicos y gavetas para el teclado que eviten una posición antinatural de la muñeca y, por tanto, el riesgo de lesión.
  • 4. Programa períodos de descanso durante tu jornada laboral. 
  • No solo te ayudarán a despejar tu mente y reponer fuerzas, sino también a impedir una sobrecarga de la muñeca que derive en lesiones musculares o compresión del nervio.
  • 5. Ejercita tu muñeca. 
  • Realiza movimientos giratorios con ambas muñecas y moviliza los dedos con los brazos elevados. Contribuirás a mejorar la circulación, así como a mejorar la movilidad y estado físico.
  • 6. Lleva una vida sana.
  • El sobrepeso puede incrementar la prevalencia de esta enfermedad. Come de manera variada y equilibrada, hidrátate adecuadamente, duerme bien, practica ejercicio y mantén lejos los hábitos nocivos.
  • 7. Consulta a tu médico y evita la automedicación.
  • Ante los primeros síntomas, acude a tu médico para que realice un diagnóstico adecuado. El tratamiento temprano, tanto a nivel postural y de hábitos como etiológico es fundamental para frenar el progreso de esta dolencia.

Fuentes

Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.