Muerte súbita

3 diciembre, 2018

De la mano de Fernando García-Sala Viguer, pediatra de Atención Primaria de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), analizamos qué es la muerte súbita infantil, sus causas, factores de riesgo así como sus medidas de prevención.

¿Qué es la muerte súbita?

El síndrome de muerte súbita infantil (SMS) se define como el fallecimiento repentino de un lactante sin patología alguna y sin explicación científica que explique su muerte.

¿A quién afecta?

El síndrome de muerte súbita infantil puede afectar a los niños menores de un año y su frecuencia varía dependiendo del país, aunque existen de media en el mundo dos niños afectados por cada mil recién nacidos sanos.

¿Por qué se produce?

Existen muchas teorías sobre las causas del síndrome de muerte súbita infantil pero ninguna explicaría por sí sola la aparición de este síndrome en los lactantes. Al ser un episodio inesperado, sin patología previa que lo justifique o que nos ponga en alerta, la asistencia médica siempre llega tarde.

En la actualidad, la causa del síndrome de muerte súbita infantil se explica con una hipótesis llamada “del triple riesgo”, según la cual se produciría por la superposición de tres factores:

  • Genéticos: un posible trastorno del desarrollo del niño originado durante la vida intrauterina.
  • Infecciosos: producido en un periodo crítico de su desarrollo como es el primer año de vida.
  • Ambientales: un factor de riesgo externo podría desencadenar la muerte del lactante.

La mayoría de los autores reconocen para el síndrome de muerte súbita una etiología multifactorial, pudiendo considerarse como el resultado final de diversos procesos, aunque también es posible que diferentes causas se combinen para llegar a una vía final común que conduce al lactante a la muerte.

¿Existen factores de riesgo?

Los factores que incrementan el riesgo de muerte súbita, que se produce siempre que el niño está durmiendo, son numerosos y cada vez más conocidos:

  • La edad de la madre: dándose más casos en hijos de madres con edades inferiores a los 15 años.
  • El consumo de alcohol y drogas durante el embarazo.
  • La prematuridad: es un factor de riesgo importante no modificable.
  • El sobrecalentamiento por arropamiento excesivo.
  • El consumo de tabaco por parte de los padres o cuidadores y por parte de la madre durante el embarazo y lactancia.
  • La utilización de un colchón blando en la cuna.
  • La posición boca a bajo para dormir: la relación del síndrome de muerte súbita con esta postura es el avance más importante realizado en este campo y se obtuvo gracias a un estudio realizado en Estados Unidos a principios de los años noventa.
  • La utilización del colecho, sobre todo en padres que toman algún tipo de drogas.
  • Antecedentes de hermanos fallecidos por este síndrome.
  • Otros factores genéticos no aclarados.
  • Alteraciones bioquímicas y moleculares complejas.

¿Cómo podemos prevenir la muerte súbita del lactante?

La prevención irá encaminada a prevenir o evitar los factores de riesgo, de tal manera que se aconseja:

  • Vigilar al niño por la noche: sobre todo ante un bebé prematuro o con patología gestacional o perinatal. El uso de monitores en el lactante que nos despierten por la noche ante una apnea puede ayudarnos a detectar el inicio de una muerte súbita.
  • Evitar el tabaco: el lugar donde está el niño tiene que ser un “espacio sin humo”, por lo que se recomienda no fumar tanto a la madre -durante el embarazo y la lactancia- como al resto de personas que conviven con el bebé en casa.
  • Dormir siempre boca arriba o de lado y en su propia cuna: debemos asegurarnos de que el bebé duerme en esta posición y sobre un colchón duro y sin almohada.
    Ubicar la cuna en la misma habitación que los padres: al menos hasta los 6 meses de vida. No debe compartir cama, ni dormir en sofás o sillones con adultos.
    Ventilar diariamente la habitación en la que duerme el bebé: no hay que sobrecalentar la habitación por encima de los 22ºC ni abrigar en exceso al niño, evitando taparle siempre la cabeza.
  • Reducir la presencia de peluches en su cuna: estos pueden almacenar polvo y desprender pequeñas fibras que podrían afectar a las vías respiratorias del niño.
    Favorecer la lactancia materna: se ha demostrado que previene el síndrome de muerte súbita y, además, aquellos bebés que lactan tienen una menor probabilidad de padecerla.
  • Utilizar chupete: ayuda a evitar la aparición de este síndrome, recomendándose su uso una vez se ha instaurado la lactancia materna de forma efectiva y manteniéndolo hasta el año de vida.
  • La vacunación: la utilización reglada de las vacunas se asocia a una disminución del 50% del riesgo de muerte súbita. Se habla de razones de índole biológica aunque también otros factores pueden ser importantes. Hoy en día, la recomendación para vacunar forma parte de las campañas de prevención del síndrome de muerte súbita.

Fuentes

Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.