Sarampión

Consejos para prevenir y/o controlar la aparición del sarampión

  1. Ten a mano el calendario de vacunación infantil.
    Para vacunar a los niños del sarampión, se administran dos dosis, una a los doce meses de edad y otra a los 3-4 años. Como existen excepciones y circunstancias especiales (por ejemplo, no debe administrarse en caso de fiebre alta o enfermedad grave coincidente con la fecha de administración), sigue las recomendaciones dadas por tu profesional médico.
  2. Conoce los efectos secundarios de la vacuna.
    Los efectos tras la vacuna son esperables y autolimitados y no revisten gravedad. Incluyen dolor e hinchazón en el lugar de la inyección, fiebre entre cinco y doce días tras la vacunación y manchas en la piel a los 5-12 días después.
  3. Recurre a fuentes fiables para obtener información.
    Tu médico o pediatra pueden asesorarte ante cualquier duda sobre el sarampión u otras enfermedades, pero si decides buscar información por Internet, opta por las páginas oficiales de las sociedades científicas.
  4. Lávate las manos con frecuencia.
    Con este hábito de higiene, reducirás las posibilidades de enfermar, ya que al igual que muchas otras infecciones, el virus del sarampión se propaga fácilmente a través de las manos.
  5. Acude al médico ante cualquier sospecha.
    Si alguien de la familia ha estado en contacto con un paciente enfermo de sarampión, visita a un profesional médico, ya que, puesto que algunos adultos no han padecido “enfermedades infantiles” como el sarampión o la varicela, y no han recibido la vacunación, pueden contagiarse. Ante cualquier síntoma extraño, es importante consultar al médico, y si es necesario, proceder a la vacunación.
  6. Evita llevar a tu hijo al cole o a la guardería.
    Si tu hijo ya tiene sarampión, no debe asistir a clase ni recibir visitas de familiares y amigos. Existe un alto riesgo de contagio hasta la desaparición de los síntomas.
  7. Pospón que salga a jugar hasta su completa recuperación.
    Asegúrate de que tu hijo permanezca en casa hasta su completa recuperación.
  8. Aconséjale que descanse y recupere fuerzas.
    Como no existe tratamiento específico, durante la enfermedad de tu hijo es conveniente guardar reposo relativo y procurar una alimentación variada. Respetar la convalecencia asimismo ayudará a la recuperación.
  9. Anímale a beber mucho líquido.
    Sobre todo si tiene fiebre, es fundamental para prevenir su deshidratación durante la enfermedad.
  10.  Protégelo de la luz si es necesario.
    Puede que el niño reaccione de forma sensible ante la luz; en ese caso, evita los espacios muy luminosos.
10 consejos para el sarampión

Cinfaconsejos sarampión

Fecha de publicación 3 julio, 2017