Preeclampsia

Susana Cerdán, enfermera y matrona en diferentes centros hospitalarios, indica los puntos clave de la preeclampsia, una patología propia del embarazo, y cómo detectarla y actuar si se diagnostica.

Índice

¿La preeclampsia se puede tratar?

La hipertensión en el embarazo no siempre indica que se padece preeclampsia.

¿Qué es la preeclampsia?

Es decir, es una afección propia del embarazo que aparece después de la semana 20 de gestación y que se caracteriza por una elevación de la tensión arterial de la madre como síntoma principal, acompañado de la liberación de proteínas que se pueden detectar en la orina.

La elevación de la tensión arterial se sitúa en niveles más altos de 140/90.

¿A quién afecta?

La preeclampsia es una complicación específica de embarazo y el postparto, y en la actualidad resulta relativamente frecuente, ya que afecta a entre el 8% al 12% de los embarazos.

¿Qué tipos hay?

En función de los valores de la tensión arterial y de la aparición de otros síntomas paralelos, la preeclampsia podrá ser:

  • Leve/moderada: mayor de 140/90.
  • Severa: mayor de 160/110.

Si no se controla o dectecta a tiempo, esta enfermedad puede tener consecuencias muy serias para la salud, tanto de la madre como del bebé, pudiendo incluso suponer la muerte de la madre por complicaciones derivadas de esta afección.

¿Cuál es su causa?

El mecanismo o causa específica que provoca la aparición de la preeclampsia no es del todo conocido.

La hipótesis más defendida hoy en día apunta a que se origina ya durante el principio del embarazo, en la inserción de la placenta en la pared del útero. Se cree que, en ese momento, ciertos problemas en el desarrollo vascular de los vasos sanguíneos de la placenta hacen que esta no cumpla una función óptima durante el embarazo.

El resultado es una placenta deficitaria en vascularización y que lleva una perfusión baja de sangre, causando una isquemia placentaria y generando también una serie de sustancias que se liberan en el torrente sanguíneo de la madre. Estas sustancias serían las responsables de la elevación de la tensión arterial y de las lesiones en los riñones que causan la liberación de proteínas en orina.

¿Qué síntomas produce la preeclampsia?

La aparición de los síntomas de la preeclampsia suele ir relacionada con su gravead, es decir, cuanto más síntomas aparezcan, más serio es el cuadro clínico de la enfermedad.

  • Hipertensión arterial.
  • Proteinuria (proteínas en orina).
  • Edema pronunciado: sobre todo en manos y cara, con un rápido empeoramiento en pocas horas.
  • Disminución del volumen de orina diario: menos de 600ml en 24h.
  • Dolor agudo en la boca del estómago.
  • Dolor de cabeza agudo: no se logra aliviar con analgésicos.
  • Visión borrosa o visualizar puntos de luz dentro del campo visual.
  • Convulsiones: cuando aparecen, se trata ya ante un cuadro de eclampsia, que requiere tratamiento urgente e inmediato.

En el bebé, debido a la disminución de la perfusión de sangre a través de la placenta, se puede observar los siguientes signos:

  • Crecimiento intrauterino bajo.
  • Hipoxia fetal.
  • Parto prematuro.
  • Mayor riesgo de desprendimiento de la placenta, que puede conllevar una muerte intrauterina.

¿Existen factores de riesgo?

Sabemos que existen ciertos factores que pueden incrementar el riesgo de desarrollar una preeclampsia:

  • Embarazos en mujeres de más de 40 años o menos de 18.
  • Historia familiar de preeclampsia.
  • Primer embarazo.
  • Diagnóstico de preeclampsia en un primer embarazo.
  • Obesidad.
  • Diabetes.
  • Embarazo mediante donación de óvulos.
  • Segundo embarazo con una pareja nueva (se contaría como primer embarazo).
  • Embarazo múltiple.

¿Qué complicaciones se derivan de la preeclampsia?

El síndrome de Hellp es la complicación más severa que puede conllevar un diagnóstico de a preeclampsia. Este síndrome se caracteriza por una afectación severa de funciones vitales de la madre, en cuanto a destrucción de glóbulos rojos y plaquetas en la sangre y afectación del hígado.

El síndrome de Hellp es una condición de extrema gravedad que requiere cuidados en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) y que se da uando cuando ya han aparecido convulsiones (eclampsia), durante el parto o incluso durante las primeras horas en el postparto.

¿La preeclampsia se puede tratar?

El tratamiento definitivo para la preeclampsia es que la placenta deje de estar adherida a la pared del útero, es decir, la inducción del parto cuando la edad gestacional así lo permita. En caso de tener que terminar el embarazo de forma muy prematura por la gravedad de los síntomas, la cesárea programada debiera ser la la vía elegida. Y en todo caso y siempre que sea posible, la preferencia es por el parto natural.

Ante un cuadro de preeclampsia, se trata de encontrar el punto preciso en el que esperar lo máximo y poder inducir el parto lo más cerca posible de la semana 40 de embarazo, siempre realizando el seguimiento pertinente a la evolución de los síntomas en la madre, para que la espera no suponga consecuencias graves salud para ella. En estos casos, la hospitalización durante las últimas semanas del embarazo puede estar indicada.

Para prevenir la aparición de crisis convulsivas cuando la tensión arterial es muy elevada y se acompaña de otros síntomas explicados anteriormente, el tratamiento suele ser la administración del sulfato de magnesio por vía intravenosa poco antes del parto.

¿La hipertensión en el embarazo es sinónimo de preeclampsia?

La hipertensión en el embarazo no siempre indica que se padece preeclampsia, ya que existen varios tipos de hipertensión durante el embarazo, y no todas suponen desarrollo de esta afección:

  • Hipertensión crónica: es una tensión elevada que la madre tenía ya antes del embarazo y que seguirá teniendo también tras dar a luz. Debe ser controlada durante el embarazo, pero normalmente no supone la aparición de otros síntomas relacionados con la preeclampsia.
  • Hipertensión gestacional: se produce cuando la tensión arterial se eleva durante el embarazo en mujeres que nunca la han tenido elevada antes, pero sin otros síntomas añadidos.

Autora:

Este contenido ha sido elaborado por Susana Cerdán, enfermera y matrona en diferentes centros hospitalarios, y creadora del Centro Maternalia.

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.

Fecha de publicación 16 abril, 2018

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