Lactancia materna

Susana Cerdán, enfermera y matrona en diferentes centros hospitalarios, y creadora del Centro Maternalia resuelve todas las dudas en este artículo sobre uno de los temas que más preocupan a las mujeres y futuras mamá.

¿Qué es la lactancia materna?

La lactancia materna es la forma más común y más fácil de alimentar a un bebé recién nacido. La leche materna es el alimento más natural para el bebé, ya que contiene todos los nutrientes que este necesita de forma exclusiva hasta los seis meses de edad (con la excepción de la vitamina D) y de forma paralela a la alimentación complementaria (hasta que la madre o el bebé así lo deseen), pero durante un mínimo de 2 años, según la Organización Mundial de la Salud –OMS-).

La lactancia materna es, sin embargo, mucho más que solo alimento para tu bebé. Estar en tus brazos y en contacto directo con tu cuerpo es una manera satisfacer también otras de sus necesidades básicas: le proporciona cercanía y seguridad y favorece la creación del vínculo entre tú, como madre, y él o ella, como bebé.

¿Qué debo tener en cuenta? Tiempos, frecuencia, cantidad…

Lo más importante es saber que el pecho y la lactancia materna no tienen horarios. Lo mejor que puedes hacer es no mirar el reloj. El bebé te pedirá el pecho a demanda y lo tomará el rato que necesite.

Debemos conocer que el tamaño del estómago de un recién nacido no es mayor que una uva; se llena y vacía con mucha rapidez. Por eso, necesitan tomar el pecho muy a menudo al principio.

Las recomendaciones actuales para la lactancia materna incluyen:

  • Dar el pecho a demanda. Sin control horario.
  • La lactancia no debe doler. Si sientes dolor o molestias al amamantar, es posible que la postura o el agarre no sea del todo correcto, o que exista algún tipo de disfunción oral por parte del bebé.
  • No limites de ninguna manera el acceso de tu hijo al pecho. Recuerda que debe mamar tantas veces y tanto tiempo como quiera. El bebé tiene siempre una buena razón para estar al pecho: puede tener hambre, sed, tener necesidad de contacto, o buscar alivio ante algún dolor, como los cólicos, ya que la succión tiene efecto analgésico.
  • No necesitamos saber qué cantidad toma. Si el bebé tiene un agarre correcto (es decir, que no te duele cuando succiona), le oimos tragar leche durante la toma, suelta él solo el pecho satisfecho tras la toma y gana peso, es suficiente.
  • En cada toma se da solo un pecho. Esto es porque la leche que contiene más grasa es la que produce la madre después de que el bebé ha tomado la leche acumulada en el pecho, que contiene más hidratos de carbono.

¿Qué beneficios tiene la lactancia materna?

Los beneficios de la lactancia materna son muchos, tanto para el bebé como para la madre.

Beneficios para el bebé:

  • Satisface todas sus necesidades de alimento, contacto, calor y consuelo.
  • Le protege contra el Síndrome de Muerte Súbita.
  • La leche materna contiene anticuerpos que protegen a tu bebé contra enfermedades e infecciones.
  • Contiene, además, sustancias que reducen el riesgo de infecciones, tales como otitis o gastroenteritis. Estudios clínicos recientes muestran también que los niños que son amamantados tienen menos riesgo de desarrollar sobrepeso, hipertensión y  diabetes tipo 2 en edad adulta.

Beneficios para la madre:

  • La lactancia materna es, ante todo, muy cómoda, puesto que la madre lleva siempre la comida con ella, en la cantidad y temperatura exactas, sin tener que preocuparse por llevar biberones y la leche de fórmula.
  • Menos riesgo de desarrollar patologías como diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, obesidad e hipercolesterolemia. La lactancia materna protege contra el cáncer de mama y de ovario.
  • La lactancia precoz tras el parto ayuda a una recuperación más rápida, ya que el útero se contrae durante las tomas y reduce la duración del sangrado.
  • La lactancia materna da a la madre la oportunidad para la relajación y el descanso, mientras que el niño recibe alimentos, la seguridad, la cercanía y la paz que necesita.

¿Y si no puedo/quiero dar el pecho?

Si por cualquier razón no vas a dar lactancia materna a tu bebé (porque no quieres o no puedes), los preparados fórmula infantil hoy en día aportan al bebé toda la energía y los nutrientes necesarios.

Es importante no culpar a las madres que no pueden o quieren dar el pecho Todas las madres que optan por una lactancia artificial merecen el máximo respeto y apoyo. Por eso precisamente es tan importante ofrecerles una información veraz y rigurosa sobre cómo dar el biberón de la forma más similar a la lactancia materna y así minimizar la pérdida que para cualquier bebé supone no ser amamantado.

En este sentido, a la hora de dar el biberón se pueden seguir las siguientes pautas:

  • Alimentar a tu bebé a demanda (sin horarios), ofreciendo el biberón cuando el bebé dé señales de hambre.
  • Darle el biberón siempre en brazos (si puede ser, haciendo piel con piel, sobre todo las primeras semanas).
  • Cambiarle de lado en las distintas tomas (evitando que tome el biberón siempre hacia el mismo lado)
  • Darle muchas dosis extras contacto piel con piel, masajes, porteo, etc.

Diez consejos para una buena lactancia materna

Un asesoramiento y apoyo continuos son importantes en el inicio de la lactancia materna. Cuando la lactancia funciona bien, puede parecer simple y sencillo dar el pecho. Sin embargo, amamantar no es solamente un acto instintivo, también requiere aprendizaje, información y sobre todo observación previa.

Cuando aparecen problemas durante la lactancia, es fácil que las madres se sientan inseguras y desesperadas. En estos casos, hay que intentar ser paciente y no darse por vencida demasiado rápido. A menudo, los problemas se pueden resolver con facilidad  cuando se busca el apoyo adecuado.

Os dejamos una lista de consejos que pueden ser útiles para conseguir una lactancia exitosa:

  • 1. Tú puedes.
  • Confía en ti y en tu capacidad para atender todas las necesidades de tu hijo.
  • 2. Cuanto antes, mejor.
  • Amamanta pronto tras el parto. La mayoría de los bebés están muy despiertos la primera hora después del parto, cuando el instinto de succión es muy intenso.
  • 3. Lactancia a jornada completa.
  • Dar el pecho se va a convertir en tu trabajo a jornada completa, 24 horas al día, 7 días por semana durante las primeras semanas. Ofrece el pecho a menudo día y noche. Un recién nacido normalmente mama entre 8 y 12 veces en 24 horas, como mínimo. No mires el reloj y dale el pecho cada vez que busque o llore. Así establecerás un buen suministro de leche.
  • 4. Un buen agarre es clave.
  • Asegúrate de que el bebé succiona eficazmente, en la postura correcta y extrae bien la leche desde el principio. Pide que una matrona te ayude y valore una toma completa en el hospital antes de volver a casa.
  • 5. Sin interrupciones.
  • Permite que el bebé mame del primer pecho todo lo que desee, hasta que lo suelte. Así el bebé tomará la leche que se produce al final de la toma, rica en grasa y calorías, y se sentirá satisfecho y ganará peso.
  • 6. Cuanto más mama el bebé, más leche producirás.
  • Es importante respetar el equilibrio natural y dejar que el bebé marque las pautas, mamando a demanda. No es necesario sentir el pecho lleno; la leche se produce principalmente durante la toma gracias a la succión de tu bebé.
  • 7. Ni chupete ni biberón.
  • Pide al personal del hospital que no le den a tu hijo ni biberones ni chupetes, ya que entonces succionará menos y tu producirás menos leche.
  • 8. No solo es alimento.
  • Recuerda que un bebé también mama por razones diferentes al hambre, como por necesidad de succión o de consuelo. Ofrecerle el pecho es la forma más rápida de calmar a tu bebé.
  • 9. Cuídate.
  • Necesitas encontrar momentos de descanso y centrar tu atención en otras tareas que no sean el bebé. Pide ayuda a los tuyos para que puedas descansar cuando tu bebé también descanse.
  • 10. Consulta a un profesional.
  • No dudes en llamar a tu matrona o a tu  grupo de apoyo a la lactancia si necesitas ayuda o información.

Autora

Este contenido ha sido elaborado por Susana Cerdán, enfermera y matrona en diferentes centros hospitalarios, y creadora del Centro Maternalia.

Fuentes

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.