Cuidado emocional en el embarazo

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Cuando una pareja decide tener un hijo y llega el embarazo, junto a los cambios y síntomas físicos que la mujer experimenta a lo largo de los siguientes meses, también los miedos, dudas y emociones empiezan a aflorar en la pareja, sobre todo cuando ambos afrontan la experiencia de la maternidad y paternidad por primera vez.

Por eso, además de tener en cuenta ciertos cuidados referentes a hábitos saludables como la alimentación, el ejercicio, la preparación de las comidas, el sueño o la higiene, es importante  no descuidar los aspectos psicológicos que acompañan a un proceso tan intenso como es la gestación. En este sentido, existen diferentes esferas de la vida cotidiana, como la profesional, los hobbies o los viajes, que influyen en el estado emocional de la madre y sobre las que conviene tener en cuenta ciertas consideraciones.

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.

 

Ocho de cada diez embarazadas afirman sentirse apoyadas por su pareja.

El apoyo de la pareja es fundamental para la embarazada.

 

¿Qué actividades de ocio y aficiones puedo mantener en el embarazo?

Durante el embarazo, es primordial que la futura madre siga disfrutando de sus aficiones y entorno social en la medida de lo posible. Divertirse, quedar con los amigos o familiares, salir con su pareja, practicar las actividades que más le gusten o realizar viajes siempre es una ayuda para mantener un buen estado de ánimo.

Sin embargo, deben evitarse las actividades muy extremas y tomar algunas precauciones añadidas en las rutinas habituales, con el fin de que disfrutar del ocio no la perjudique a ella ni a su bebé.

  • Fotoprotección: si las actividades se desarrollan al aire libre, la madre debe protegerse con un fotoprotector que contenga un factor de protección solar (FPS) 50+. Así mismo, una gorra o sombrero y unas gafas de sol homologadas también serán buenos aliados para prevenir la aparición de manchas en la piel, algo que puede suceder a partir del cuarto mes.
  • Prendas de vestir y complementos: en general, es conveniente usar ropa cómoda y holgada, y zapatos de tacón bajo (no zapato plano) y base ancha. La ropa interior debe ser de algodón y los calcetines o medias cortas no deben comprimir las piernas, para facilitar la circulación de la sangre en la parte inferior del cuerpo y aliviar la sensación de piernas cansadas. Conforme transcurran los meses, puede ser necesario comenzar a llevar ropa premamá y un sujetador adecuado -sin aros y adaptado al volumen de las mamas- conforme estas vayan cambiando.
  • Conducción y desplazamientos: a no ser que el médico indique lo contrario, una mujer embarazada puede trasladarse en cualquier medio de transporte excepto en moto, si bien la bicicleta es poco recomendable a partir del segundo trimestre debido al debido a los traqueteos y esfuerzos musculares que puede implicar y a los riesgos por caídas. No obstante, hay que tener en cuenta algunos aspectos:

-En el coche, debe llevar siempre abrochado el cinturón de seguridad con la banda inferior colocada bajo el vientre o usar un cinturón especialmente adaptado para embarazadas; y a partir de la semana 37, es mejor que la futura madre no conduzca.

-En el caso del avión, se recomienda no volar a partir de la semana 36 (32 si la gestación es múltiple), aunque se puede hacer siempre que lo autorice un médico.

Sea en un medio de transporte o en otro, siempre es conveniente que la mujer embarazada dé pequeños paseos y estire la musculatura cada dos horas.

  • De viaje: si se va de vacaciones, es importante que la madre procure dormir una siesta siempre que sea posible y que opte por actividades y jornadas turísticas tranquilas. Elija el destino que elija, debe llevar consigo su historial médico y, para viajes al extranjero, contar con un seguro. No obstante, es preferible evitar viajes a países en vías de desarrollo, especialmente si en estos existen enfermedades endémicas o requieren vacunación. También es fundamental  extremar las precauciones con el agua, bebiéndola solo embotellada.
  • Protegerse de los mosquitos: dado que las picaduras que pueden transmitir malaria o virus zika suponen un auténtico peligro para el feto, no es recomendable para una mujer embarazada viajar a destinos tropicales. Si no hay otro remedio y debe viajar, debe aplicarse un repelente de mosquitos autorizado para su uso durante la gestación (productos que cuenten con DEET -N, N-dietil-meta-toluamida-, IR3535 o Citrodiol). A su regreso, la madre debe recordar al médico o a la matrona que ha estado en una zona de riesgo.

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.

¿Cuándo debo interrumpir mi actividad laboral?

Continuar trabajando durante el embarazo puede ser muy beneficioso para la futura madre, ya que le permite mantener la rutina, relacionarse con otras personas y seguir en contacto con el mundo exterior.

Sin embargo, cada mujer y cada embarazo son distintos y, por lo tanto, puede haber distintos factores físicos y psicológicos, además de laborales, que dificulten que la mujer gestante continúe con su actividad profesional. Así pues, el momento indicado para interrumpir la actividad laboral dependerá de factores como la distancia al lugar de trabajo, el estado físico y anímico de la madre y el tipo de trabajo.

No obstante, sí existen algunas profesiones que se consideran de riesgo, dado que pueden afectar a la evolución del embarazo o suponer problemas para el feto:

  • Las que se desarrollan en ambientes con temperaturas extremas.
  • Las que requieren manipular químicos.
  • Las expuestas a radiaciones.
  • Aquellas en las que la trabajadora tiene contacto con personas enfermas o que puedan ser fuente de contagios.
  • Las profesiones que impliquen exposición a alimentos crudos, como determinadas tareas en ganadería, agricultura o conserveras, también pueden considerarse de riesgo en función del grado y tipo de exposición.

En estos casos, la alternativa puede ser un cambio de puesto de trabajo o incluso, existe la posibilidad de acogerse a una prestación social denominada “Riesgo en el Embarazo”, que permite separar a la embarazada de su puesto de trabajo. No obstante, y ante cualquier duda, la embarazada siempre debe consultar a su ginecóloga o matrona.

Por otro lado, el trabajo en oficina frente al ordenador no perjudica al feto, pero permanecer demasiadas horas sentada puede resultar muy incómodo para la madre, por lo que es conveniente que cambie con frecuencia de postura, que se levante regularmente y que realice estiramientos. Si, por el contrario, el trabajo le obliga a permanecer de pie, la mujer embarazada debe tomarse descansos para sentarse siempre que sea posible.

En cualquier caso y ante cualquier duda, es mejor consultar con el ginecólogo o matrona. En este sentido, hay que recordar que la mujer embarazada siempre tiene derecho a ausentarse del trabajo para acudir a las consultas prenatales, o para asistir a los cursos de preparación al parto.

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.

¿Cómo de importante es el apoyo del entorno durante un embarazo?

Para vencer los temores típicos del final del embarazo y, en general, los cambios emocionales que experimenta la futura madre a lo largo de la gestación, el entorno afectivo, familiar y social, y especialmente el de la pareja, puede convertirse en una gran fuente de apoyo para ella.

En concreto, ocho de cada diez mujeres españolas (80,5%) afirman sentirse entendidas y apoyadas por su pareja durante esta etapa tal como concluye el VIII Estudio CinfaSalud “Percepción y hábitos de las mujeres españolas durante el embarazo”, elaborado por Laboratorios Cinfa y avalado por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).

A menudo, durante el embarazo, la mujer siente la necesidad de sentirse escuchada y entendida. Por este motivo, no debe dudar en explicar a su pareja y familiares sus sentimientos, ni en plantearles sus dudas e inquietudes y, si es necesario, debe consultar a su médico o matrona.

También los amigos -sobre todo aquellas parejas que ya han vivido la experiencia de ser padres- pueden convertirse en uno de los sostenes de la mujer que se acerca al momento de dar a luz a su hijo.

Por último, la realización de actividades en grupo específicas en esta etapa, como pueden ser cursos de preparación al parto o charlas informativas sobre determinados aspectos, se erigen como espacios de encuentro entre parejas que están viviendo la misma situación. Estas actividades brindan la oportunidad perfecta a las madres y padres de compartir sus experiencias e ilusiones, al tiempo que aclaran sus dudas e inquietudes con el fin de enfrentarse con mayor seguridad y tranquilidad al momento del parto y a la llegada del bebé.

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.

Fecha de publicación 3 septiembre, 2018

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