Dermatitis atópica

10 consejos para controlar la dermatitis atópica

Adoptar una serie de hábitos puede ayudarnos a prevenir y/o mejorar los brotes de esta enfermedad:

  1. Mantén limpia tu piel. Una buena higiene es fundamental para prevenir las infecciones y, en tu aseo diario, debes tomar una serie de precauciones para evitar irritar la piel. Por ejemplo, opta por la ducha antes que por el baño; usa agua tibia en vez de caliente; elige un gel de baño de pH ácido, pero no en demasiada cantidad; y no frotes la piel demasiado fuerte cuando te seques.
  2. Hidrátate con frecuencia. En los tres minutos posteriores a la ducha, debes aplicar un producto emoliente, que te ayudará a mantener la humedad de la piel. Los expertos recomiendan, sobre todo, el empleo de cremas hidratantes específicas. Las lociones y aceites son menos efectivos para personas con dermatitis atópica.
  3. Controla el sudor. El sudor es uno de los factores que empeoran la dermatitis, por lo que tras el deporte o el ejercicio físico, es necesario que te laves o duches inmediatamente.  Evita también abrigarte en exceso, si no hace demasiado frío, para no pasar calor y evitar así la transpiración.
  4. Apuesta por los tejidos naturales. Utiliza prendas de algodón o lino y evita las de fibras sintéticas o las lanas, que son más ásperas y pueden provocarte picor. Acuérdate de eliminar siempre las etiquetas y asegúrate de que la ropa queda bien aclarada, sin restos de detergente, cuando la laves. El calzado debe ser de cuero y estar bien aireado.
  5. Elimina los picantes y los excitantes de tu dieta. Aunque las personas con dermatitis atópica pueden comer en general de todo, es conveniente que, además de los alimentos a los que sean alérgicos, prescindan en su dieta de aquellos ácidos como los cítricos, el  tomate y los frutos secos, así como de excitantes como el café, el cacao y el alcohol. También alimentos como las fresas o el marisco pueden desencadenar el prurito por su alto contenido en histamina
  6. Evita los alérgenos e irritantes que más te afecten. Mantén tu entorno libre de todas las sustancias que puedan producirte reacciones alérgicas como el polvo, los ácaros o el pelo de los animales. Igualmente, aléjate de las sustancias que puedan irritar tu piel, como algunos detergentes y perfumes o la exposición a humos.
  7. Evita la sequedad ambiental. Controla la temperatura y la humedad de tu casa para evitar que tu entorno sea demasiado seco. Lo ideal es que el termómetro no supere los 20 grados y el barómetro indique un 50% de humedad ambiental. Para lograrlo, no abuses de la calefacción y, si es necesario, recurre a humidificadores.
  8. Toma el sol, pero sin riesgos. La exposición al sol suele mejorar la dermatitis atópica, pero debe hacerse siempre protegiéndose de sus efectos nocivos, utilizando un fotoprotector adecuado y evitando la exposición en las horas centrales del día. También puedes bañarte en el mar o la piscina, siempre y cuando no tengas demasiadas lesiones y te apliques una crema hidratante al salir del agua.
  9. Aprende a relajarte. El estrés es otro de los factores que puede desencadenar o empeorar la enfermedad, por lo que es conveniente tratar de mantener la calma en las situaciones complicadas. Te puede ayudar a conseguirlo aprender técnicas de relajación y respiración y practicar actividades como el yoga, el taichí o la meditación.
  10. Registra cuándo te rascas. Trata de mantenerte alerta y registrar en un diario las  situaciones en las que te rascas más o los factores o estímulos que te incitan a hacerlo, con el fin de tratar de evitarlos en el futuro. Por ejemplo, si te rascas más a menudo en tu tiempo libre, es positivo que busques actividades de ocio en las que estés con otras personas o que te exijan el uso de las dos manos.

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.

CinfaConsejos para la dermatitis atópica

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Fecha de publicación 18 enero, 2016

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